La instalación utilizará cenizas procedentes de la valorización energética de residuos y dióxido de carbono de origen industrial para fabricar áridos sintéticos, evitando el vertido de materiales y reduciendo el consumo de recursos naturales.

Petronor puso en marcha el pasado jueves una nueva planta industrial destinada a convertir cenizas procedentes del tratamiento de residuos y CO₂ capturado en materiales para la construcción. La instalación, ubicada en el Puerto de Bilbao, es la primera de la Unión Europea que emplea tecnología de carbonatación acelerada para fabricar áridos sintéticos mediante la mineralización de dióxido de carbono.
La planta tiene como objetivo aprovechar residuos cuyo destino habitual sería el vertedero para producir ecoáridos destinados al sector de la construcción. Para ello utiliza cenizas térmicas procedentes de residuos y CO₂ capturado en procesos industriales, que reaccionan químicamente durante el proceso productivo para generar un material que puede emplearse en hormigón, obra civil e infraestructuras.
La instalación tendrá capacidad para reutilizar hasta 50.000 toneladas anuales de cenizas térmicas, capturar alrededor de 6.000 toneladas de CO₂ y producir hasta 125.000 toneladas de ecoáridos al año. Asimismo, permitirá evitar la extracción de hasta 170.000 toneladas anuales de áridos naturales.
La tecnología empleada, desarrollada por O.C.O Technology, reproduce de forma acelerada un proceso natural de mineralización del carbono que, en condiciones normales, requiere miles de años. Además de fijar CO₂ de manera estable en el producto final, el sistema contribuye a reducir la dependencia de materias primas vírgenes y ofrece una vía de valorización para residuos que tradicionalmente han tenido una salida limitada.
Desde la perspectiva de la economía circular, el proyecto se alinea con los objetivos europeos de reducción del vertido y aumento de la recuperación de materiales. La normativa comunitaria establece que, en 2035, solo el 10% de los residuos municipales deberán acabar en vertedero, un escenario que exige el desarrollo de nuevas soluciones de valorización material.
Aitor Arzuaga, director de nuevos proyectos de transformación de Petronor, destacó el potencial de este tipo de iniciativas para abordar simultáneamente varios retos ambientales. “A través de él convertimos residuos y CO₂ en un nuevo material sostenible (un ecoárido), con lo cual evitamos, por un lado, un problema de vertido de residuos y emisiones de CO₂; y, por otro, tener que usar más árido natural con el impacto que ello conlleva”, afirmó.
La tecnología utilizada cuenta además con reconocimiento de “fin de condición de residuo” para los materiales obtenidos tras el tratamiento, lo que permite que los áridos resultantes sean considerados productos y no residuos, facilitando su incorporación al mercado de materiales de construcción.







