POLARIS, coordinado por IHCantabria y con participación de AZTI, reunirá a entidades de España, Francia y Noruega para avanzar en protocolos, investigación y gestión de emergencias por contaminación de estos microplásticos.

Pellets plásticos (Canva)

Un consorcio europeo integrado por seis entidades de España, Francia y Noruega ha puesto en marcha el proyecto POLARIS, una iniciativa destinada a mejorar la prevención y la respuesta frente a los vertidos accidentales de pellets plásticos en el medio marino. El proyecto, coordinado por IHCantabria y en el que participa el centro tecnológico AZTI, se desarrollará entre 2026 y 2028 con financiación de la Comisión Europea.

Los pellets plásticos son pequeñas partículas empleadas como materia prima para la fabricación de productos plásticos. Su pérdida accidental durante el transporte o la manipulación constituye una fuente creciente de contaminación marina debido a su reducido tamaño, su capacidad de dispersión y la dificultad que supone su recuperación tanto en el mar como en el litoral.

El proyecto surge en un contexto marcado por varios episodios de vertidos de pellets registrados en los últimos años en aguas europeas, que han puesto de manifiesto la ausencia de procedimientos armonizados para gestionar este tipo de emergencias. A diferencia de otros contaminantes, como los hidrocarburos, la respuesta frente a los vertidos de pellets plásticos carece todavía de protocolos operativos comunes a escala europea.

POLARIS tiene como objetivo desarrollar herramientas técnicas, metodologías y guías de actuación que permitan mejorar la preparación y la capacidad de respuesta de las administraciones y de los organismos responsables de la gestión de emergencias ambientales. Entre las actuaciones previstas figuran la mejora del conocimiento científico sobre el comportamiento de los pellets en el medio marino, el ensayo de equipamientos para su recuperación, la elaboración de buenas prácticas y el diseño de estrategias de comunicación del riesgo dirigidas a administraciones, operadores, medios de comunicación y ciudadanía.

El consorcio está formado por IHCantabria, el centro francés CEDRE, Météo-France, AZTI, la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR) y la Administración Costera de Noruega. La colaboración entre organismos científicos y entidades operativas busca favorecer la elaboración de criterios comunes para afrontar una contaminación que, por su carácter transfronterizo, requiere una respuesta coordinada entre distintos países.

La iniciativa cuenta con un presupuesto de 837.057,83 euros, de los que el 90% será financiado por la Dirección General de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria Europeas (DG ECHO) de la Comisión Europea.

Además de generar conocimiento científico, el proyecto pretende reforzar la coordinación entre las instituciones implicadas en la protección del medio marino y contribuir al desarrollo de procedimientos comunes que mejoren la eficacia de las actuaciones frente a futuros vertidos de pellets plásticos, un tipo de contaminación cuya relevancia ha aumentado en Europa durante los últimos años.

“POLARIS reúne a personas expertas de diferentes disciplinas y países para abordar este problema desde un enfoque verdaderamente colaborativo. Al combinar investigación científica y experiencia operativa, queremos ofrecer herramientas prácticas y soluciones basadas en la evidencia que refuercen la preparación y apoyen a las autoridades en una respuesta más eficaz ante los vertidos de pellets plásticos”, explica Ana J. Abascal, coordinadora del proyecto.

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