Un manifiesto de BIR pide a los gobiernos integrar el reciclaje en las políticas industriales y climáticas, reforzar la demanda de materiales reciclados y armonizar las normas para facilitar el comercio internacional.

La Oficina Internacional del Reciclaje (BIR, por sus siglas en inglés) ha hecho un llamamiento a gobiernos y organismos reguladores de todo el mundo para que sitúen a las materias primas recicladas en el centro de las estrategias industriales, comerciales y de descarbonización. La organización considera que la transición hacia una economía circular requiere un marco normativo coordinado que impulse la producción, el uso y el comercio de materiales reciclados.
La petición se recoge en el manifiesto One Voice, un documento en el que la federación internacional, que representa a la industria global del reciclaje, plantea una serie de prioridades regulatorias para reforzar el papel estratégico del sector en el suministro de materias primas y en la reducción de emisiones.
Entre las principales propuestas figura el reconocimiento de las materias primas recicladas como materias primas estratégicas dentro de las políticas industriales y climáticas, así como el tratamiento del reciclaje como una actividad manufacturera. Según el documento, esta consideración facilitaría la integración del reciclaje en las estrategias de competitividad industrial y de autonomía en el abastecimiento de recursos.
El manifiesto también reclama marcos regulatorios «predecibles y proporcionados» que favorezcan el comercio legítimo de materiales reciclados y, al mismo tiempo, permitan combatir de forma eficaz las prácticas ilegales. Asimismo, insta a impulsar la demanda mediante objetivos obligatorios de contenido reciclado, requisitos de ecodiseño y criterios de compra pública sostenible.
Otro de los aspectos destacados es la necesidad de reforzar la transparencia y la competencia en los sistemas de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP), además de coordinar las políticas comerciales, ambientales e industriales para facilitar la circulación internacional de las materias primas recicladas.
BIR sostiene que estas medidas contribuirían a consolidar mercados globales más eficientes para los materiales secundarios y a mejorar la disponibilidad de recursos en un contexto marcado por el aumento de la demanda de materias primas críticas y por los objetivos de descarbonización de la economía.
En el manifiesto, la organización afirma que «ha llegado el momento de adoptar un enfoque político decidido y coordinado a escala mundial» y defiende una regulación «inteligente, coherente y basada en la evidencia» que fortalezca el objetivo común de avanzar hacia una economía circular.
La federación concluye que el sector del reciclaje está preparado para seguir invirtiendo e innovando, y ofrece a las administraciones su experiencia técnica y datos para diseñar políticas públicas que favorezcan el desarrollo de mercados de materiales reciclados. A su juicio, un marco que reconozca estos materiales como activos estratégicos permitirá acelerar la descarbonización, reforzar la resiliencia económica y avanzar hacia un modelo de economía circular a escala global.







