El documento pretende ser una herramienta de trabajo para los profesionales que informan sobre el proceso de reciclado de este material y para personas que trabajan en el sector de la recuperación y el reciclaje.

Primer glosario de términos sobre reciclaje de aluminio
Aluminio recuperado en una planta de clasificación de envases. Foto: RESIDUOS PROFESIONAL

La Asociación para el Reciclado de Productos de Aluminio (ARPAL) y la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA) han lanzado el primer “Glosario de términos relacionados con la recogida, selección y reciclaje del aluminio”. Con 56 términos en total, el documento incluye también sus equivalentes en inglés, francés y alemán.

Según reconocen las entidades promotoras, cada vez es más difícil que los periodistas, informadores, educadores y profesionales de la recuperación y el reciclado encuentren una información de consulta rápida, asequible y contrastada con los diferentes términos que surgen a la hora de informar sobre la cadena de reciclado del aluminio. Y, además, no siempre es fácil encontrar la palabra equivalente en inglés o en otros idiomas como el francés o el alemán.

El proceso de producción y posterior recogida y reciclado de cualquier envase de aluminio tiene unos requisitos técnicos que llevan su propia terminología y que, por lo general, no son muy conocidos. En un panorama donde los bulos están a la orden del día, la iniciativa pretende ayudar a aclarar dudas a los profesionales en su trabajo.

El contenido de este glosario se ha realizado por profesionales de APIA que, después de un exhaustivo trabajo de investigación, han consensuado, junto con la colaboración de los expertos de ARPAL, las mejores definiciones posibles para que los diferentes términos sean claros y precisos.

El reciclaje de envases de aluminio -un material que no pierde calidad en el proceso- permite ahorrar agua, mineral bauxita y energía; además, se minimizan las emisiones de CO2 a la atmósfera.

Una vez se han depositado los envases usados de aluminio en el contenedor amarillo, pasan a las plantas de selección, donde se separan de otros materiales, y de allí van a un gestor de residuos, quién preparará la nueva materia prima para llevarla a fundición. Una vez fundido, el aluminio puede utilizarse para fabricar cualquier producto de este material como una bicicleta, un perfil de ventana, un envase o un coche, entre otros. De hecho, más del 75% del aluminio fabricado desde hace más de 100 años sigue en uso gracias al reciclado.

 

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