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La entidad logró un índice de recogida del 45,78%, superando así el objetivo legal de la Unión Europea de recoger el 45% de las pilas y baterías puestas en el mercado.

ERP España logró un índice de recogida de pilas de más del 45% en 2016
Las pilas son un residuo potencialmente muy contaminante si no se gestionan de forma adecuada. Foto: RESIDUOS PROFESIONAL

La plataforma para el reciclaje de pilas usadas European Recycling Platform España (ERP España) ha cerrado 2016 con unos resultados de recogida de residuos de pilas portátiles –las de uso habitual en hogares y oficinas– de 2.185 toneladas, un 32% más que el volumen recogido y gestionado en 2015.

Estas cifras han permitido a la entidad alcanzar un índice de recogida del 45,78%, lo que supera en casi un punto porcentual el objetivo europeo para 2016, que había sido elevado por del 25 al 45%.

El índice de recogida es el porcentaje entre el volumen recogido y la media de lo puesto en el mercado en los últimos tres años; por tanto, esto significa que casi una de cada dos pilas puestas en el mercado se han recogido de manera separada para su reciclaje.

Las empresas productoras adheridas a ERP pusieron el año pasado en el mercado 4.638 toneladas de pilas y acumuladores portátiles, lo que se traduce en una cuota de mercado del 38,9%.

ERP lleva años trabajando en la mejora y ampliación de su red de recogida de residuos de pilas, de cara a poder alcanzar este nuevo y ambicioso objetivo de recogida impuesto por la UE para el pasado año y que en 2020 se elevará hasta el 50%.

Además, esta entidad dedica importantes esfuerzos a las labores de sensibilización y concienciación social, para que el correcto reciclado de estos residuos –que pueden ser peligrosos si no se gestionan de forma adecuada– sea una realidad.

A pesar de que las pilas constituyen una parte muy pequeña del total de la basura doméstica que generamos (menos del 0,1% en peso), son residuos potencialmente muy contaminantes. Algunos de sus componentes, como el cadmio, el plomo o el mercurio, todavía presentes en algunas tipologías muy específicas, son peligrosos incluso en pequeñas cantidades. Gestionarlos adecuadamente neutraliza su potencial contaminante, de ahí la importancia de que se depositen en los contenedores de recogida selectiva de pilas habilitados.

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