Las Academias Europeas de Ciencias reclaman más implicación de los responsables políticos y de la industria para una verdadera economía circular de los plásticos y proponen medidas como prohibir la exportación de residuos, adoptar un objetivo de vertido cero para estos materiales o ampliar la responsabilidad del productor.

Residuos plásticos
Residuos plásticos. Foto de Magda Ehlers en Pexels

El Consejo Asesor de las Academias Europeas de Ciencias (EASAC) ha advertido de que los esfuerzos actuales para resolver la crisis de los plásticos son ineficaces y engañosos y pide a los responsables políticos y la industria que aborden esta problemática desde la producción hasta el final de la vida útil. «Reducir la fuga de millones de toneladas de residuos plásticos a los medios marino, terrestre y de agua dulce es incompatible con la apuesta por un crecimiento continuo del uso de los plásticos», dice el profesor Michael Norton de la EASAC. El último informe de esta entidad, «Packaging Plastics in a Circular Economy», muestra que se necesitan reformas fundamentales y sistémicas a lo largo de toda la cadena de valor, a fin de frenar y revertir los daños al medio ambiente, la biodiversidad y, en última instancia, los riesgos para la salud humana.

Los plásticos están literalmente en todas partes. Desde los años 60 la producción mundial de plástico ha aumentado de 1,5 millones a casi 400 millones de toneladas por año. «Los macro y microplásticos están muy extendidos en la tierra, en los mares e incluso se encuentran en el aire. Para muchas especies, los plásticos son mortales, debido a su enredo e ingestión, mientras que los microplásticos se transmiten a lo largo de la cadena alimenticia. En la historia de la humanidad, el siglo XXI podría ser recordado como la ‘edad de los plásticos'», dice Norton.

No incluir los costos ambientales en el precio del plástico virgen es una barrera para una mayor demanda de materiales reciclados

«No cuestionamos el papel esencial y los beneficios de los plásticos en nuestra forma de vida -continúa Norton-. Pero la advertencia de nuestro informe no es una distopía de activistas medioambientales. Es ciencia». El informe deja claro que los mecanismos voluntarios y los mecanismos de mercado son insuficientes para abordar el problema. «Los legisladores europeos deberían adoptar normas e incentivos para acelerar el paso a una economía circular de los residuos plásticos. Tenemos que reutilizar los productos y envases de plástico, mejorar drásticamente nuestro reciclaje y, sobre todo, ver que no se filtren residuos al medio ambiente».

El informe de las Academias deja claro que apostar por el incremento de consumo no es una opción, entre otras cosas porque el cambio a muchos de los llamados «biomateriales» tampoco puede justificarse por motivos de recursos o ambientales. «Pueden engañar a los consumidores creando una falsa imagen de sostenibilidad y así arriesgarse a prolongar la mentalidad de «desechar» de hoy en día», dice Norton.

Recomendaciones de la EASAC

Es la primera vez que los principales científicos de las Academias Nacionales de Ciencias de 28 países europeos han unido sus esfuerzos para analizar en profundidad toda la cadena de valor de los plásticos. Basándose en sus conclusiones, los científicos de EASAC emiten siete recomendaciones a los responsables políticos de la UE sobre cómo transformar el sistema:

  • Prohibir las exportaciones de desechos plásticos. Hoy en día, la mayoría de los residuos plásticos de la UE no se reciclan en Europa. Enormes cantidades de plástico contaminado y difícil de reciclar se están enviando fuera de Europa, a menudo terminan en fábricas ilegales o se filtran al medio ambiente local y en última instancia a los océanos. «Europa debería ocuparse de sus propios residuos y no descargarlos en otros menos capaces de ocuparse de ellos. El procesamiento de los desechos plásticos en Europa es mejor tanto desde el punto de vista ambiental como ético, incluso si tuviéramos que incinerar parte de ellos en plantas de conversión de residuos en energía», dice la Dra. Annemiek Verrips, de la Academia de los Países Bajos.
  • Adoptar un objetivo de cero residuos plásticos en los vertederos, minimizar el consumo y el uso único. La EASAC insta a la Comisión Europea a que adopte de forma prioritaria un objetivo de cero residuos de plástico en los vertederos, en consonancia con el desarrollo de una economía circular para los plásticos en la UE.
    Los científicos también recomiendan hacer de la reducción del consumo un objetivo explícito. «Una importante medida política para reducir el uso en un solo sentido es ampliar los planes de retorno a una gama más amplia de envases y bebidas de uso único», explica Verrips.
  • Ampliar la responsabilidad del productor. La EASAC también pide a los encargados de formular políticas que se aseguren de que el principio de quien contamina paga se aplique a los fabricantes y minoristas de plásticos. «Europa debe aplicar ambiciosas tasas de responsabilidad ampliada del productor a los envases de plástico de gran volumen. El sistema debe incluir reducciones fiscales pertinentes para los plásticos reciclados, obligando así a diseñar opciones orientadas a la reciclabilidad», dice el Profesor Gaetano Guerra, de la Academia Italiana de Ciencias.
    Las tasas ecomoduladas también tienen en cuenta los criterios de diseño del producto relacionados con su uso al final de la vida útil y los impactos ambientales como la toxicidad, la durabilidad, la reutilización, la capacidad de reparación y la reciclabilidad o compostabilidad.
  • Acabar con la confusión sobre las alternativas de base biológica. En la actualidad, los científicos ven un potencial muy limitado para el plástico biodegradable. Anne-Christine Albertsson, de la Academia Sueca, señala: «El objetivo ideal de un plástico que se descompone naturalmente en el medio ambiente sigue siendo difícil de alcanzar ya que la mayoría de las aplicaciones de los plásticos requieren durabilidad. Es una premisa básica que un material que puede degradarse en el medio ambiente no debe degradarse durante su vida útil. Sólo hay un número limitado de productos que pueden superar las pruebas de biodegradación en el medio marino e incluso estos todavía mantienen su integridad durante meses, tiempo en el que persisten los riesgos de enredo e ingestión.
    Además, «bio» no equivale a un impacto ambiental reducido, ya que las materias primas alternativas a los combustibles fósiles pueden estar asociadas a altas emisiones de gases de efecto invernadero, a la competencia por la tierra para los alimentos o a impulsar el cambio de uso de la tierra. «Hoy en día, los consumidores suelen ser engañados, incluso por la actual diversidad de esquemas de etiquetado. Necesitamos un plan de etiquetado europeo obligatorio y uniforme relacionado con la reciclabilidad real en lugar de la teórica», explica el Dr. Attila Varga, de la Academia de Ciencias de Hungría.
  • Tecnología avanzada de reciclado y reprocesamiento. El reciclado efectivo de gran parte de la corriente de residuos es excepcionalmente difícil, y es necesario desarrollar una gama de opciones para extraer valor de los actuales desechos plásticos mixtos de bajo o negativo valor. Si, como recomienda la EASAC, se debe detener la exportación desde la UE y el vertido, es esencial desarrollar sistemas de reciclaje integrados que puedan tratar todos los residuos plásticos.
    «Necesitamos una clara jerarquía en el reciclaje: El reciclaje en circuito cerrado, es decir, el reciclaje para su uso en el mismo producto, caracterizado por el reciclado de botellas de PET a botellas de PET debe ser lo primero, mientras que la recuperación de energía debe ser el último recurso después de que se hayan agotado mejores opciones como el reciclaje en circuito abierto para su uso en otro producto y el reciclaje molecular», concluye Norton.
  • Limitar los aditivos y ciertos tipos de resina para mejorar la reciclabilidad. Hasta ahora, muchos fabricantes y procesadores de la industria del plástico no han mostrado suficiente interés en lo que sucede después de que sus productos son utilizados. El informe concluye que la viabilidad técnica y económica del reciclado se vería muy favorecida si se redujera el uso de aditivos, a veces incluso tóxicos, y se simplificara el número de polímeros que pueden utilizarse para aplicaciones específicas, por ejemplo en aplicaciones de gran volumen, a los polímeros fácilmente reciclables como el PET y el PE. Los recientes avances tecnológicos están permitiendo que incluso el embalaje multicapa compuesto de diferentes materiales (y por lo tanto muy difícil de reciclar) sea sustituido por un embalaje multicapa compuesto de la misma resina, de manera que pueda ser reciclado.
  • Regulación de precios y cuotas de contenido reciclado. La materia prima del plástico virgen es demasiado barata. El costo de los plásticos no incluye los costos para el medio ambiente y la sociedad, desde el petróleo o el gas original hasta la basura en la tierra o el océano. No incluir los costos ambientales es un fallo del mercado y una barrera fundamental para una mayor demanda de materiales reciclados. Según el informe, esto sustenta las medidas que se están debatiendo en algunos Estados Miembros y a nivel europeo para introducir un impuesto sobre los plásticos o exigir un contenido mínimo de reciclado.
    El precio es también la señal más importante para que los consumidores cambien rápidamente de comportamiento, señala la EASAC. «Sin embargo, hay límites claros en cuanto a la eficacia de cualquier medida basada únicamente en decisiones de los consumidores motivadas individualmente. Por eso creemos que los responsables políticos deben adoptar rápidamente un marco regulador y financiero coherente», dice Varga.

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