El primer informe de la Comisión Europea revela avances desiguales en la aplicación de la directiva SUP, con los sistemas de depósito como factor clave.

Al menos diez Estados miembros de la Unión Europea han alcanzado ya los objetivos de recogida de botellas de plástico de un solo uso fijados para 2025, según el primer informe publicado por la Comisión Europea en el marco de la Directiva sobre Plásticos de un Solo Uso (SUPD). Entre ellos figuran Bélgica, Dinamarca y Alemania, que han superado el umbral del 77% de recogida separada.
El documento, basado en datos correspondientes a 2022, servirá como referencia para evaluar el cumplimiento de los objetivos vinculantes establecidos para 2025 y 2030, así como la evolución del consumo de envases alimentarios y de bebidas de un solo uso, y la gestión de artes de pesca con contenido plástico.
En conjunto, los Estados miembros lograron una tasa media de recogida separada del 71% para botellas de bebidas de plástico en 2022. Además de Bélgica, Dinamarca y Alemania, países como Estonia, Polonia, Finlandia, Suecia, Lituania, Croacia y Eslovaquia ya han alcanzado el objetivo de 2025. De ellos, seis —Estonia, Polonia, Finlandia, Alemania, Dinamarca y Suecia— cumplen incluso con el objetivo más exigente del 90% previsto para 2030.
El informe destaca que los países con mayores tasas de recogida suelen contar con sistemas de depósito, devolución y retorno (SDDR), considerados una herramienta eficaz para mejorar la recuperación de envases.
En cuanto al consumo, en 2022 se comercializaron en la UE más de 524.000 toneladas de envases alimentarios de un solo uso (equivalentes a 1,6 kg por persona) y más de 152.000 toneladas de vasos para bebidas (0,5 kg por persona). La Comisión evaluará en próximos informes si las medidas adoptadas permiten reducir estas cifras antes de 2026.
Entre las principales acciones implementadas por los Estados miembros para disminuir el consumo de estos productos destacan los instrumentos económicos, como los regímenes de responsabilidad ampliada del productor, la contratación pública verde, las campañas de sensibilización y el impulso a alternativas reutilizables.
En el ámbito de los residuos marinos, el informe señala que en 2022 se introdujeron en el mercado cerca de 22.900 toneladas de artes de pesca con contenido plástico, de las cuales aproximadamente un tercio se recogió como residuo.
La Comisión Europea continuará realizando un seguimiento anual de los avances de los Estados miembros, utilizando los datos de 2022 como base para medir la evolución en materia de consumo y recogida, así como la eficacia de las políticas destinadas a reducir el impacto ambiental.
La Directiva sobre Plásticos de un Solo Uso se centra en los diez productos más frecuentes en las playas europeas, además de las artes de pesca. Entre sus medidas incluye la prohibición de ciertos artículos cuando existen alternativas viables —como cubiertos, platos, pajitas o envases de poliestireno expandido— y establece objetivos de reducción, recogida y reciclaje, junto con obligaciones específicas para los productores.







