La Diputación y el Basque Culinary Center firman un acuerdo para reducir el desperdicio alimentario y lograr una economía circular en el sector de la alimentación en el territorio.

Convenio para reducir el desperdicio alimentario en Gipuzkoa

El diputado de Medio Ambiente de Gipuzkoa, José Ignacio Asensio, y el director general del Basque Culinary Center, Joxe Mari Aizega, han suscrito un convenio de colaboración para llevar a cabo un proyecto para liderar la transición hacia la circularidad del sistema alimentario de Gipuzkoa, tomando el sector de la restauración como motor del cambio. Asimismo, el Departamento de Medio Ambiente de la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Basque Culinary Center desarrollarán una jornada de sostenibilidad con proyección internacional en el marco de la Semana Europea de Sostenibilidad que se celebrará en noviembre.

Esta iniciativa tiene continuidad con las de años anteriores, ya que Basque Culinary Center lleva años trabajando en el desperdicio alimentario a través del Centro Tecnológico en gastronomía, BCC Innovation, y además es un referente pedagógico en la gastronomía del Territorio. El objetivo de dicha acción es seguir ampliando el conocimiento sobre el sistema alimentario de Gipuzkoa e identificar acciones dirigidas a lograr una economía circular del sector de la alimentación en el territorio. Para el desarrollo de estas actividades, el Departamento de Medio Ambiente de la Diputación Foral de Gipuzkoa destinará 30.000 euros.

El Departamento de Medio Ambiente de la Diputación Foral de Gipuzkoa en su Plan Integral de Gestión de Residuos Urbanos 2019-2030, contempla un conjunto de acciones destinadas a mejorar la gestión de los residuos urbanos generados en Gipuzkoa. En dichas acciones, entre otros objetivos, se persigue el desarrollo de campañas de sensibilización ciudadana para prevenir el despilfarro de alimentos en el hogar y en los establecimientos de hostelería, el impulso de una red de recogida y distribución de excedentes de alimentos provenientes del sector de la hostelería y el seguimiento de indicadores de generación y prevención de excedentes alimentarios.

La restauración es uno de los motores económicos y laborales locales de mayor repercusión, pero es también un sector con un elevado impacto ambiental, un alto consumo de recursos y una gran generación de residuos. De ahí, que Asensio haya subrayado la necesidad de avanzar hacia una restauración sostenible: “Para hacer frente al reto del desperdicio alimentario, debemos reducir la cantidad de residuo que generamos, promover la reutilización de productos y el reciclaje, con el fin de que no se conviertan en deshecho o basura”.

Por su parte, Joxe Mari Aizega, ha explicado que “a través de este convenio ratificamos nuestro compromiso con la sostenibilidad, como eje estratégico de actuación y con el territorio. Activar espacios de análisis relacionados con la forma en la que nos alimentamos y el desperdicio alimentario resulta básico para concienciar y diseñar actuaciones específicas que generen impacto en Gipuzkoa”.

Los sistemas alimentarios actuales no resultan sostenibles porque se usan recursos cuya tasa de producción es menor que la de consumo, y son responsables del uso del 70% del agua, el 30% de las emisiones de efecto invernadero y de la sobrexplotación de la pesca.

 

Deje una respuesta

Queremos saber si no eres un bot *