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La mayoría de los habitantes de las ciudades europeas están expuestos a aire de mala calidad. Los últimos cálculos de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) demuestran que solo las partículas finas siguen siendo responsables de la muerte prematura de más de 400.000 europeos cada año. El tráfico rodado, la agricultura, las centrales eléctricas, la industria y los hogares son los mayores emisores de contaminantes atmosféricos de Europa.

El tráfico es la principal causa de la contaminación del aire

El informe de la AEMA «Air Quality in Europe – 2017 report» (La calidad del aire en Europa – Informe 2017) presenta un análisis actualizado de la calidad del aire y sus efectos basado en datos oficiales de 2015 de más de 2 500 estaciones de medida de toda Europa. Dicho informe fue publicado por la AEMA durante la Semana Europea de las Regiones y Ciudades de 2017.

Los datos revelan que la calidad del aire en Europa está mejorando lentamente, gracias tanto a las políticas pasadas y presentes como a los avances tecnológicos. Sin embargo, las elevadas concentraciones de contaminantes atmosféricos siguen afectando significativamente a la salud de los europeos; siendo los contaminantes más perjudiciales las partículas en suspensión (PM), el dióxido de nitrógeno (NO2) y el ozono troposférico (O3).

Según el informe, las concentraciones de PM2,5 fueron responsables de una cifra estimada de 428.000 muertes prematuras en 41 países europeos en 2014, de las que en torno a 399.000 se produjeron en la Unión Europea. La mala calidad del aire también tiene repercusiones económicas importantes, ya que incrementa los gastos médicos, reduce la productividad laboral y daña el suelo, los cultivos, los bosques, los lagos y los ríos.

“Como sociedad, no deberíamos aceptar el coste de la contaminación atmosférica. Adoptando resoluciones valientes e inversiones inteligentes en transporte, energía y agricultura más limpios, podemos hacer frente a la contaminación y mejorar nuestra calidad de vida”, afirmó el director ejecutivo de la AEMA, Hans Bruyninckx.

“El informe de la AEMA pone de manifiesto que la mala calidad del aire sigue teniendo consecuencias significativas para la salud. La Comisión Europea se ha comprometido a afrontar este problema y a ayudar a los Estados miembros a velar por que la calidad del aire de sus ciudadanos sea de la máxima calidad”, ha añadido Karmenu Vella, comisario europeo de Medio Ambiente, Asuntos Marítimos y Pesca.

El informe de este año también hace especial hincapié en la agricultura, que emite cantidades importantes de contaminantes atmosféricos y de gases de efecto invernadero. Según el informe, existe un amplio abanico de medidas, algunas de ellas viables desde el punto de vista técnico y económico, para reducir las emisiones de la agricultura, pero aún no se han adoptado a la escala y con la intensidad necesarias.

Conclusiones principales

  • Partículas: En 2015, el 7% de la población urbana de la Unión Europea estuvo expuesta a niveles de PM2.5 superiores al valor límite anual de la UE. Y aproximadamente el 82% a niveles superiores al valor guía, más estricto, de la OMS. La exposición a PM2.5 provocó la muerte prematura de una cifra estimada de 428.000 personas en 41 países europeos en 2014.
  • Dióxido de nitrógeno: En 2015, el 9 % de la población urbana de la Unión Europea estuvo expuesta a niveles de NO2 que sobrepasaron el valor límite anual de la UE y el valor guía de la OMS. La exposición a NO2 provocó la muerte prematura de una cifra estimada de 78.000 personas en 41 países europeos en 2014.
  • Ozono troposférico: En 2015, el 30 % de la población urbana de la Unión Europea estuvo expusta a niveles de O3 que sobrepasaron el valor objetivo de la UE. Y aproximadamente el 95% a niveles superiores al valor guía, más estricto, de la OMS. La exposición a O3 provocó la muerte prematura de una cifra estimada de 14.400 personas en 41 países europeos en 2014.

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