Organizaciones profesionales de la gestión de residuos y autoridades locales reclaman inversión, coordinación y concienciación para cumplir con la normativa obligatoria vigente desde 2025.
Las principales organizaciones europeas del sector de la gestión de residuos han instado a reforzar el apoyo institucional, la inversión y la cooperación entre administraciones para garantizar la correcta recogida y tratamiento de los residuos domésticos peligrosos en Europa.
La iniciativa parte de una declaración conjunta firmada por la Asociación de Ciudades y Regiones para una Gestión Sostenible de los Recursos (ACR+), la Asociación Europea de Gestión de Residuos (FEAD) y Hazardous Waste Europe (HWE), en el marco del proyecto Hazards Out!, con el objetivo de impulsar la aplicación efectiva de la recogida separada obligatoria de este tipo de residuos, en vigor en la Unión Europea desde enero de 2025 tras la revisión de la Directiva Marco de Residuos.
Aunque los residuos domésticos peligrosos representan en torno al 1% del volumen total de residuos municipales, su impacto es significativamente mayor debido a los riesgos que suponen para la salud humana, el medio ambiente y los sistemas de reciclaje si no se gestionan adecuadamente.
Las entidades firmantes advierten de que, más de un año después de la entrada en vigor de la obligación, persisten importantes retos operativos y financieros para municipios y gestores. Entre ellos, destacan la necesidad de contar con infraestructuras adecuadas, marcos de financiación estables y capacidades técnicas suficientes para su correcta gestión.
En este contexto, la declaración plantea una serie de recomendaciones dirigidas tanto a la Comisión Europea como a los Estados miembros. Entre las prioridades se incluyen la mejora de los sistemas de recogida de datos y monitorización, la caracterización de materiales, el desarrollo de mecanismos equitativos de reparto de costes, así como el refuerzo de la sensibilización ciudadana y la formación de los agentes implicados.
Las autoridades locales, responsables directas de la implantación de estos sistemas, se sitúan en el centro del desafío. Según las organizaciones, es necesario reforzar tanto la información dirigida a los ciudadanos como las herramientas prácticas y los mecanismos de financiación que permitan trasladar la obligación normativa a la operativa diaria.
Asimismo, el documento subraya la importancia de invertir en innovación, infraestructuras y capacidad de tratamiento, así como de fortalecer la cooperación entre todos los actores de la cadena de valor, desde la industria hasta las administraciones públicas.
La declaración cuenta además con el respaldo de la la asociación europea de recicladores de residuos electrónicos (EERA) y la Asociación INternacional de Residuos Sólidos (ISWA), lo que refleja la relevancia transversal de la gestión de residuos domésticos peligrosos en el conjunto del sector.
Con esta iniciativa, las organizaciones buscan situar la gestión de estos residuos como una prioridad en la agenda política europea y nacional, destacando su papel clave en la protección del medio ambiente y en el avance hacia una economía circular más eficiente.








