El sector respalda la iniciativa de la COmimsión Europea y destaca su papel en la expansión de la calefacción urbana y la reducción de la dependencia de combustibles fósiles.

La asociación europea de proveedores de tecnología de valorización energética de residuos (WtE, por sus siglas en inglés), ESWET, ha valorado el plan AccelerateEU adoptado por la Comisión Europea, al considerar que refuerza el papel de esta tecnología en la seguridad energética del continente y en el desarrollo de redes de calefacción urbana.
El plan comunitario surge como respuesta a la volatilidad de los precios de la energía y a la dependencia europea de las importaciones de combustibles fósiles. En este contexto, identifica la calefacción urbana, la recuperación de calor residual y la generación de energía limpia local como elementos estratégicos para mejorar la resiliencia energética.
Desde el sector destacan que las plantas de valorización energética operan de forma continua y proporcionan un suministro estable de electricidad y calor. En 2024, estas instalaciones generaron en Europa aproximadamente 39.000 millones de kWh de electricidad y 76.000 millones de kWh de calor, más de la mitad de origen renovable al proceder de fracciones biogénicas de los residuos.
Además, subrayan su papel como complemento a las fuentes renovables intermitentes, al ofrecer energía gestionable en función de la demanda. En varios países europeos, como Dinamarca, Suecia, Países Bajos, Francia y Alemania, estas plantas ya constituyen la base de las redes de calefacción urbana, alcanzando niveles de eficiencia energética superiores al 85-90%.
El plan AccelerateEU contempla una ampliación significativa de la cobertura de estas redes en la Unión Europea, con una mayor integración del calor recuperado de residuos. Según el sector, conectar más instalaciones de valorización energética a estos sistemas permitiría reducir de forma rápida y rentable el consumo de combustibles fósiles en el ámbito térmico.
Otro de los aspectos destacados es la contribución a la estabilidad de precios energéticos. Al utilizar residuos no reciclables generados localmente, estas plantas reducen la exposición a los mercados internacionales de combustibles y ofrecen costes más previsibles. En el ámbito de la calefacción urbana, el calor procedente de residuos figura entre las opciones más competitivas frente a las alternativas fósiles.
En términos de impacto energético, la energía generada por la valorización de residuos en la UE en 2024 equivale a unos 15.700 millones de metros cúbicos de gas natural. Esta cifra representa cerca del 39% de las importaciones de gas procedentes de Rusia y el 20% de las importaciones desde Estados Unidos.
Actualmente, cerca de 500 plantas de valorización energética operan en Europa, suministrando electricidad y calor a millones de ciudadanos y empresas. El sector defiende que su contribución no solo se limita a la producción energética, sino también a la recuperación de materiales y a la reducción de la dependencia de materias primas críticas.
Desde ESWET insisten en que la valorización energética de residuos constituye un activo estratégico que no debe quedar al margen de las políticas energéticas europeas, especialmente en un contexto marcado por la búsqueda de autonomía energética y la transición hacia sistemas más sostenibles.







