El proyecto de economía circular impulsado por la Mancomunidad registra fuertes aumentos en la recogida selectiva de orgánica, envases y papel-cartón, mientras reduce la fracción resto destinada a vertedero.

El proyecto de economía circular desarrollado en la Sierra de Cádiz continúa avanzando con resultados destacados en la recogida selectiva y el reciclaje de residuos urbanos. Implantado progresivamente desde 2019 y generalizado a partir de 2022, el sistema de recogida puerta a puerta ha permitido mejorar de forma significativa la separación de residuos, situando a varios municipios de la comarca por encima de las medias andaluzas en diferentes fracciones.
La iniciativa, gestionada por la Mancomunidad de Municipios de la Sierra de Cádiz, tiene como objetivo adaptarse a la normativa europea, estatal y autonómica en materia de residuos, incorporar la recogida separada de la fracción orgánica y reducir el volumen de residuos que termina en vertedero.
Uno de los avances más significativos se ha producido en la recogida diferenciada de biorresiduos. La fracción orgánica destinada a compostaje —que anteriormente se mezclaba con el resto de residuos— ha pasado de 132.240 kilogramos en 2021 a más de 4,07 millones de kilogramos en 2025, lo que supone multiplicar por treinta el volumen recogido. Entre los municipios con mayores porcentajes de separación de materia orgánica destacan Villamartín, Espera, Bornos y Zahara de la Sierra.
También se han registrado incrementos relevantes en otras fracciones reciclables. La recogida selectiva de envases ha pasado de 1,28 millones de kilogramos en 2018 a cerca de 2,49 millones en 2025, un aumento del 93,5%. Municipios como El Gastor, Zahara de la Sierra y Algar encabezan este crecimiento. Excepto Algodonales, todos los municipios superan la media andaluza de recogida selectiva de envases por habitante, situada en 14,8 kilogramos por persona y año.
La recogida de papel y cartón también ha experimentado un aumento notable, pasando de 1,29 millones de kilogramos en 2018 a 2,69 millones en 2025. En este caso destacan los incrementos registrados en Zahara de la Sierra, Villamartín y Benaocaz. Además, municipios como Ubrique y Villamartín superan ampliamente la media andaluza de recogida de papel-cartón, que se sitúa en 13,9 kilogramos por habitante y año.
En el caso del vidrio, el sistema continúa basado en contenedores tipo iglú en la vía pública. La recogida ha pasado de 1,25 millones de kilogramos en 2015 a 1,78 millones en 2025. Aun así, la mayoría de municipios de la comarca superan la media andaluza de recogida selectiva de vidrio, fijada en 15,3 kilogramos por habitante y año.
Otro de los indicadores relevantes del proyecto es la reducción de la denominada fracción resto, es decir, los residuos no reciclables que terminan en vertedero. Esta fracción se ha reducido desde cerca de 38 millones de kilogramos en 2020 a 33,5 millones en 2025. En algunos municipios con recogida puerta a puerta, la reducción ha alcanzado hasta el 40%.
En términos globales, doce municipios de la comarca ya superan el 50% de separación de residuos, entre ellos Ubrique, Algar, Setenil, Olvera, El Bosque, Prado del Rey, Espera o Grazalema. Bornos y Zahara de la Sierra superan incluso el 60%. En el extremo opuesto se sitúan Villaluenga del Rosario y Alcalá del Valle, donde todavía no se ha implantado el sistema puerta a puerta.
Según los datos del proyecto, este modelo de recogida permite mejorar la calidad de los materiales reciclables y reducir los costes de gestión. La Mancomunidad aplica un sistema de tasas diferenciadas que premia a los hogares que separan correctamente los residuos. De este modo, la cuota trimestral para quienes cumplen con el sistema es de 24,64 euros, frente a los 39,29 euros para quienes no lo hacen.
El proyecto también responde a las exigencias de la legislación vigente. La Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular establece la obligación de implantar la recogida separada de la fracción orgánica, mientras que la normativa europea fija objetivos de reciclaje del 55% en 2025 y del 60% en 2030.
Desde la organización Ecologistas en Acción, que ha valorado positivamente los resultados del proyecto, se destaca que el modelo implantado en la Sierra de Cádiz constituye una referencia en la provincia para avanzar hacia una gestión más eficiente y sostenible de los residuos urbanos.







