Un informe elaborado por Ecosurety y Recoup advierte de la pérdida de capacidad de reprocesado en el país y plantea cuatro líneas de actuación para reforzar la circularidad del plástico, incluyendo una mayor alineación con los umbrales de la Unión Europea.

El reciclaje de envases plásticos en Reino Unido, en un punto crítico

La empresa británica para el cumplimiento de la responsabilidad del productor Ecosurety ha publicado, en colaboración con la organización ambiental Recoup, un nuevo libro blanco que sitúa al Reino Unido en un punto crítico para el reciclaje de envases plásticos. El documento señala que la capacidad operativa actual de reprocesado apenas cubre en torno al 23% de la necesaria para reciclar todos los envases plásticos que se comercializan en el país.

El informe ofrece lo que sus autores describen como la base de evidencia más completa hasta la fecha sobre el estado del reprocesado de plásticos en Reino Unido. Incluye aportaciones del sector, análisis de políticas nacionales e internacionales y modelizaciones con horizonte 2030.

La investigación confirma que, sin intervención, el país podría perder la mayor parte de su infraestructura de reprocesado de plásticos antes de 2030. Desde 2024 ya se han perdido más de 200.000 toneladas de capacidad, en un contexto marcado por la volatilidad de los mercados, la incertidumbre política y los elevados costes operativos.

No obstante, el documento mantiene un enfoque constructivo. Según sus conclusiones, si se adoptan las medidas adecuadas, el Reino Unido podría desarrollar un sistema de reciclaje de envases plásticos resiliente, capaz de sostener empleo local, reducir la dependencia de las exportaciones, reforzar las cadenas de suministro y acelerar la transición hacia una economía circular.

Cuatro áreas prioritarias de actuación

El libro blanco identifica cuatro ámbitos prioritarios para la acción inmediata y a largo plazo. En primer lugar, plantea reforzar la verificación de materiales y la transparencia para mejorar la calidad de la materia prima y la confianza en el sistema. Entre las propuestas figuran el aumento de los estándares de clasificación, un mayor control en la verificación del contenido reciclado y la aceleración de las aprobaciones para materiales aptos para contacto alimentario, junto con una mayor transparencia y supervisión del sistema de certificación de recuperación de envases.

En segundo lugar, el informe subraya la necesidad de generar una demanda más sólida y coherente de contenido reciclado. Entre las posibles medidas se incluyen el incremento del impuesto sobre envases plásticos, la alineación de los umbrales con la Unión Europea, incentivos al uso de contenido reciclado producido en Reino Unido y la incorporación de requisitos de contenido reciclado en la contratación pública.

La tercera área se centra en el apoyo político a la inversión y la innovación. El reconocimiento del reprocesado como Infraestructura Nacional Crítica y su integración en la Estrategia Industrial Moderna del Reino Unido permitirían abrir nuevas vías de financiación. Asimismo, se propone desarrollar programas nacionales específicos para impulsar la innovación, la infraestructura y la escalabilidad tecnológica en reciclaje.

Por último, el documento destaca la importancia de un apoyo operativo específico, que incluya procesos de autorización más ágiles y coherentes por parte de la Agencia de Medio Ambiente, acceso a mecanismos de alivio para industrias intensivas en energía o incentivos para el desarrollo de la fuerza laboral, con el fin de mejorar el entorno comercial para los reprocesadores británicos.

Robbie Staniforth, director de Política e Innovación de Ecosurety, afirma que el futuro del reciclaje en el país “no está predeterminado” y que, pese a los riesgos identificados, las recomendaciones ofrecen una base para asegurar un sector doméstico sólido y liderar la transición hacia una economía circular del plástico.

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