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Muchos artículos terminan en vertederos porque se ensamblan con adhesivos industriales que dificultan su desensamblaje y posterior reciclado. Ahora, investigadores británicos han creado un pegamento que se derrite al pasar a través de un campo electromagnético alterno, evitando además el uso de productos químicos.

Un nuevo pegamento permite un fácil desmontaje y reciclaje de productos

Investigadores de la Universidad de Sussex, en Rein Unido, han desarrollado un tipo de adhesivo que puede despegarse cuando se coloca en un campo magnético, lo que significa que muchos productos que actualmente se destinan al vertedero, ahora podrían ser desmontados y reciclados al final de su vida útil.

En la actualidad, artículos como los teléfonos móviles, microondas y salpicaderos de automóviles se ensamblan con adhesivos. Es una forma rápida y relativamente barata de hacer productos pero, debido a los problemas de desmontaje de los diversos materiales para diferentes métodos de reciclaje, la mayoría de estos productos se destinarán a vertederos.

Sin embargo, el Dr. Barnaby Greenland, profesor de Química Médica en Sussex, en colaboración con la empresa Stanelco RF Technologies y el profesor Wayne Hayes, de la también británica Universidad de Reading, puede haber encontrado una solución.

En un nuevo artículo de investigación, publicado en European Polymer Journal, Greenland y su equipo describen un nuevo tipo de adhesivo que contiene pequeñas partículas de metal. Cuando pasa a través de un campo electromagnético alterno, el pegamento se derrite y los productos simplemente se desmoronan.

El adhesivo funciona con diferentes materiales como plástico, madera, vidrio y metal, y en términos de resistencia es comparable a los que se utilizan actualmente en la industria.

«En tan solo 30 segundos, podemos despegar objetos usando un campo magnético relativamente débil», afirma Greenland. «Una fuente de energía conectada a un inductor -explica- crea el campo electromagnético que produce calor en las partículas metálicas dentro del pegamento y lo funde de manera efectiva para que los diversos materiales que antes se mantenían unidos se separen».

El investigador afirma que al final del proceso, «quedan algunos restos de pegamento, aunque esto no sería un problema para los objetos metálicos que se funden para su reciclaje».

«Usar estos niveles específicos de campo magnético para calentar también es increíblemente seguro. La energía solo calienta las manchas de metal en el pegamento, para que podamos colocar nuestras manos desnudas en el campo y no sentir absolutamente nada de calor», añade.

Una cinta transportadora para desmontar los productos

En principio, la fórmula podría aplicarse a cualquier adhesivo térmico, lo que lo convierte en una innovación que podría incorporarse a la industria con relativa facilidad.

Según explica el Dr. Greenland, «en esencia, podríamos tener una gran cinta transportadora de productos pasando por un campo magnético donde entran completamente ensamblados, y salen por el otro extremo completamente desmontados«.

«Estamos muy entusiasmados porque el pegamento ha proporcionado una solución simple y ecológica a un problema bastante grande. Actualmente, los productos pegados a menudo solo se pueden desmontar utilizando productos químicos, por lo que no solo estamos evitando que los artículos vayan a parar a los vertederos, sino que también estamos reduciendo la necesidad de utilizar sustancias potencialmente dañinas a la hora de deshacernos de los productos».

El equipo también ha demostrado que esta técnica de calentamiento se puede utilizar para pegar los artículos, y a medida que el proyecto continúa, los esfuerzos se centrarán en investigar más a fondo este proceso.

 

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