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Un trabajo de la Universidad de Sussex propone usar el uranio empobrecido generado en el proceso de producción de energía nuclear para obtener nuevos compuestos químicos.

Nueva vía para aprovechar el uranio empobrecido

Investigadores químicos han encontrado un nuevo uso para los residuos generados en la producción de la energía nuclear, mediante la transformación de una reserva no utilizada en un compuesto versátil que podría utilizarse para crear valiosos productos químicos básicos, así como nuevas fuentes de energía.

El uranio empobrecido es un subproducto radioactivo del proceso utilizado para crear energía nuclear. Muchos temen los riesgos para la salud del uranio empobrecido, ya que se almacena en instalaciones costosas o se utiliza para fabricar controvertidos proyectiles perforadores de blindajes.

Sin embargo, en un artículo publicado en el Journal of the American Chemical Society, investigadores de la Universidad de Sussex (Reino Unido), han revelado que el uranio empobrecido podría, de hecho, ser más útil de lo que podríamos pensar.

Utilizando un catalizador que contiene uranio empobrecido, los investigadores han logrado convertir el etileno (un alqueno utilizado para fabricar plástico) en etano (un alcano utilizado para producir una serie de otros compuestos, incluyendo el etanol).

Su trabajo es un gran avance que podría ayudar a reducir la pesada carga del almacenamiento a gran escala de uranio empobrecido y conducir a la transformación de los alquenos más complicados.

Según explica el profesor Richard Layfield, uno de los responsables de la investigación, «la capacidad de convertir alquenos en alcanos es una importante reacción química que significa que podemos tomar moléculas simples y convertirlas en productos químicos valiosos, como aceites hidrogenados y productos petroquímicos que pueden utilizarse como fuente de energía»

«El hecho de que podamos usar uranio empobrecido para hacer esto demuestra que no tenemos que temerle, ya que podría ser muy útil para nosotros», añade.

Trabajando en colaboración con investigadores de la Universidad de Toulouse (Francia) y de la Humboldt-Universität de Berlín (Alemania), el equipo de Sussex descubrió que una molécula organometálica basada en el uranio empobrecido podría catalizar la adición de una molécula de hidrógeno al doble enlace carbono-carbono del etileno -el miembro más simple de la familia de los alquenos- para crear etano.

Otro de los responsables del estudio, el profesor Geoff Cloke, añade: «Nadie ha pensado en usar el uranio empobrecido de esta manera antes. Aunque la conversión de etileno en etano no es nada nuevo, el uso de uranio es un hito clave».

«La clave de la reactividad fueron dos anillos pentagonales de carbono fundidos, conocidos como pentaleno, que ayudan al uranio a inyectar electrones en el etileno y a activarlo para la adición de hidrógeno», concluye Cloke.

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