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Repacar asegura que el mercado europeo de papel recuperado para reciclar está al borde del colapso debido a la baja demanda y a la creciente oferta de materias primas secundarias de papel y cartón.

Planta de recuperación y reciclaje de papel y cartón

El frenazo de los países asiáticos a las importaciones de residuos -incluido el papel recuperado- en los últimos meses, ha puesto en evidencia las carencias de la industria papelera europea para consumir todo el papel y cartón que se recupera en sus diferentes Estados miembros, según afirma la Asociación Española de Recicladores Recuperadores de Papel y Cartón, Repacar.

Esta organización ya alertó de que el excedente europeo de papel recuperado podía hacer colapsar al sector si se frenaba el comercio exterior de materias primas secundarias. Hoy, con la ralentización de estas operaciones de comercio internacional, «estamos muy cerca de que el mercado actual europeo y, más concretamente, el nacional hagan ‘crack'», asegura Repacar en un comunicado.

En el caso de España, además, esta situación se ve agravada por el aumento de las importaciones españolas de papel recuperado. Según los datos oficiales de la Agencia Tributaria, en los cuatro primeros meses de 2019 las compras de residuos de papel en terceros países han aumentado un 10%, llegando a 484.339 toneladas de residuos, mientras más de 200.000 toneladas se deterioran en los almacenes de los recuperadores nacionales por falta de pedidos. Cabe señalar, que, entre enero y abril del presente año, España ha importado 370.373 toneladas de papel y cartón recuperado desde Francia.

Este aumento de las importaciones de papel recuperado desde países de nuestro entorno, unido al descenso de las exportaciones, está provocando que no exista mercado para los recursos generados por los gestores de residuos de nuestro país.

Exceso de stock almacenado

El incremento del stock almacenado, tanto en las plantas de recuperación como en las fábricas de papel, que llegan, en algunos casos, a colmar la capacidad de almacenamiento, han provocado «el hundimiento de los precios del mercado hasta unos niveles que no permiten cubrir los costes de recogida y acondicionamiento del material recuperado», añade Repacar.

El sector veía como una de las posibles soluciones a esta situación la Orden Ministerial sobre fin de la condición de residuo para el papel recuperado, que el Ministerio para la Transición Ecológica ha lanzado a consulta pública. Pero tras analizar la propuesta de normativa, los recuperadores de papel y cartón creen que o se realizan importantes ajustes en el documento o será de difícil aplicación, limitándose drásticamente la capacidad de esta normativa de poner solución a esta problemática.

«Desde Repacar, abogamos por la simplificación normativa y burocrática como una herramienta para hacer frente a las complicaciones del mercado. Además, esperamos que los legisladores escuchen a los principales agentes implicados y tengan en cuenta su opinión y experiencia en el desarrollo de esta normativa», señala Manuel Domínguez, director de la asociación.

Si persiste en el tiempo esta situación, Repacar cree que «las empresas encargadas de transformar residuos en recursos corren el riesgo de colapsar, peligrando con ello todos los avances que se han alcanzado en los últimos 20 años en nuestro sector. Y todo lo anterior, con unos objetivos de recuperación y reciclado de residuos cada vez más ambiciosos por parte de la Unión Europea».

Por todo ello, la asociación insiste en que «solo con un mercado fuerte de materias primas recuperadas de los residuos se podrá implementar un modelo económico circular«.

2 Responses to “«Estamos muy cerca de que el mercado de papel recuperado haga ‘crack'»”

  1. Estamos muy cerca de que el mercado de papel recuperado haga ‘crack – Bernature, Responder

    […] «Estamos muy cerca de que el mercado de papel recuperado haga ‘crack’» […]

  2. Julio Lorente, Responder

    Los productores tendrán que aprender que los residuos no se gestionan gratis y que el reciclaje cuesta dinero. Todo el mundo es muy ecologista mientras que no le cueste dinero.

    Hasta ahora los ayuntamientos cobraban por la adjudicación del contenedor azul y muchas empresas también cobraban por el papel que producían y vendían y si ese papel que tienen ya no vale nada, no debería pasar nada porque tengan que pagar por que alguien se lo lleve (si gestionar ese papel no es rentable).

    Luego tendrán que repercutirlo en el precio de venta de sus productos o en sus impuestos. Pero claro, volvemos a lo de antes, nadie quiere pagar y lo cómodo es que los demás tengan que trabajar gratis para ti.

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