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El objetivo del proyecto Recovery es lograr una tecnología eficiente y aplicable a escala industrial que minimice la emisión de CO2 en la fase de poscombustión de los residuos.

El proyecto Recovery investiga el aprovechamiento de lixiviados y CO2 de incineradoras para cultivas microalgas con las que obtener bioenergía
La consejera de Fomento, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente del Principado de Asturias, Belén Fernández (cuarta por la izquierda), con representantes de las entidades participantes en el proyecto Recovery, durante la presentación

Por primera vez en Europa, se estudiarán las posibilidades que ofrece el cultivo de microalgas en biorreactores alimentados por el dióxido de carbono y las aguas contaminadas procedentes de plantas de valorización energética de residuos. Se trata de un nuevo proyecto de investigación que desarrolla un consorcio de empresas y centros de investigación íntegramente asturiano, participado por el Consorcio para la Gestión de Residuos Sólidos de Asturias (Cogersa).

El objetivo del proyecto, bautizado como Recovery, es desarrollar una tecnología eficiente y aplicable a escala industrial que logre la captura y aprovechamiento de las emisiones de CO2 de una instalación de incineración de residuos y de las aguas contaminadas para cultivar microalgas adecuadas para su posterior uso como materia prima en la producción de biocombustibles, o bien para la producción de biogás mediante digestión anaerobia.

El dióxido de carbono se intentará captar y concentrar por técnicas de adsorción. El cultivo de las algas, que tendrá lugar dentro de un biorreactor específicamente diseñado, recibirá los efluentes líquidos de la instalación (lixiviados permeados) como fuente de alimentación.

Además de Cogersa, en el proyecto participan la ingeniería Ingemas (división medioambiental del grupo TSK) y la iniciativa emprendedora de base tecnológica Neoalgae, que contarán con la colaboración de tres centros de investigación: el Instituto Nacional del Carbón (Incar) –dependiente del Consejo superior de Investigaciones Científicas–, el Instituto de Tecnología de los Materiales (Itma), y la Universidad de Oviedo, a través de los departamentos de Ingeniería Química y de Biología de Organismos y Sistemas.

Recovery cuenta con un presupuesto global de más de 900.000 euros, y ha logrado el apoyo del Programa Estatal de I+D+i Orientada a los Retos de la Sociedad convocado por el Ministerio de Economía y Competitividad. Los trabajos de investigación y las pruebas deberán realizarse entre octubre de 2014 y diciembre de 2017.

Durante la presentación del proyecto el pasado martes, la consejera de Fomento, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente del Principado de Asturias, Belén Fernández, puso en valor la capacidad de colaboración, así como la suma de recursos y de conocimientos que representa el proyecto Recovery, y destacó permite demostrar que la protección del medio ambiente y el desarrollo económico son perfectamente compatibles. En este sentido recordó que la investigación podría exportarse a otros países, pues se trata de un proyecto sin precedentes en Europa.

Proyectos de I+D+i sobre residuos

Cogersa desarrolla un amplio programa de Investigación, Desarrollo e Innovación cuyas prioridades son avanzar en la reducción del impacto ambiental de las instalaciones y aumentar la eficiencia de los procesos industriales, además de contribuir a mejorar los datos de reciclaje y recogida separada, reducir la fracción resto y minimizar el vertido directo. Desde el año 2002, el consorcio ha desarrollado 26 programas de los que seis están ahora en fase de ejecución, son los siguientes:

Proyecto Biogaps: un visor cartográfico que permite monitorizar la cantidad y la composición del gas de vertedero que se está produciendo en el depósito de la Zoreda por efecto de la putrefacción de los biorresiduos.

Proyecto Waste-to-Fuel: Se investiga la producción de combustible derivado de residuos, en línea con el Plan Estratégico de Residuos del Principado de Asturias 2014-2024, que propone que en 2020 se aprovechen de esta forma unas 50.000 t/año de residuos que actualmente se eliminan en vertedero.

Proyecto Organic4Clima: Con una duración de 4 años, trata de demostrar la reducción de las emisiones de dióxido de carbono de nuevos procesos en comparación con el escenario de referencia (eliminación en vertedero).

Proyecto AstUR: Engloba líneas de investigación encaminadas a conocer la composición de los residuos domésticos mezclados y a estudiar las mejores opciones de recuperación, así como a establecer estrategias de concienciación ciudadana para reducir la producción de residuos mezclados y fomentar la separación.

Proyecto Recigap: Centrado en desarrollar una aplicación TIC que permita la visualización cartográfica en una web de los principales indicadores de gestión de residuos (kg de recogida separada, compostaje, número de contenedores).

Proyecto Sludge4Biomass: Investiga las ventajas que podría tener el uso del compost procedente de lodos de depuradoras urbanas en la fertilización de cultivos energéticos forestales en terrenos ociosos, con el fin de incrementar la demanda de este fertilizante .

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