Promovida por Enagás y Genia Bioenergy, la instalación se ubicará en la localidad de Vencillón y tendrá capacida dpara biodigerir 140.000 toneladas anuales de estiércol, residuos agroalimentarios y lodos de depuradora.

Promueven una planta de biometano a partir de residuos en Huesca

La consejera de Economía, Planificación y Empleo del Gobierno de Aragón, Marta Gastón, el director general de Economía, Luis Lanaspa, y el alcalde de Vencillón (Huesca), Ramón Capel, han mantenido un encuentro este martes con los responsables del proyecto de construcción de una planta de producción de biogás a partir de residuos en el municipio oscense, que el Gobierno de Aragón podría declarar “Inversión de Interés Autonómico” para acelerar su desarrollo.

Esta instalación, promovida por Enagás Renovable y la ingeniería energética Genia Bioenergy, será capaz de biodigerir más de 140.000 toneladas de residuos orgánicos (principalmente purines) y convertirlos en biometano con una capacidad energética de 92 GWh cada año.

La planta de Vencillón, denominada “Huesca Este”, se alimentará principalmente de estiércol de terneros, residuos de industrias agroalimentarias y lodos de depuradora.

La capacidad de gestionar biorresiduos gracias a esta nueva planta acercará a Aragón al cumplimiento de los planes europeos, nacionales y regionales de economía circular, transición energética y cambio climático. Además, supondrá un ahorro de emisiones de CO2 de aproximadamente unas 120.000 toneladas anuales.

En esta planta se obtendrá biogas de la digestión anaerobia (por la acción de bacterias que viven en ausencia de oxígeno) de los residuos orgánicos, un proceso natural que acelera la producción de dicho gas con alta concentración de metano.

La propuesta además incluye un proceso de upgrading para convertir este biogás en biometano totalmente intercambiable con el gas que circula por la red, facilitando por tanto su inyección, obteniendo un rendimiento económico de los residuos y permitiendo a hogares, industrias y vehículos consumir energía proveniente de fuentes renovables.

En el proceso se produce también una enmienda orgánica, similar a un compost, y un fertilizante líquido igualmente orgánico que puede volver a los cultivos cerrando el ciclo de la economía circular y resolviendo de paso el problema de la gestión de biorresiduos especialmente complicados de tratar (como purines, estiércoles y otros residuos susceptibles de contaminar suelos o acuíferos) mediante un proceso natural, agronómicamente seguro y sin olores.

El proyecto supondrá la creación de aproximadamente unos 12 puestos de trabajo directos en el medio rural, además de ser tractor de un ecosistema circular asociado a la gestión de residuos, la producción de biofertilizantes y la agricultura, que facilitará la creación de un ecosistema económico con ganaderos, productores agrícolas y gestores de residuos locales, y que contribuirá al desarrollo del medio rural aragonés y a una correcta valorización de los residuos.

La declaración como “Inversión de Interés Autonómico” por parte del Gobierno de Aragón aceleraría la obtención de los permisos necesarios para poder iniciar la construcción y puesta en marcha de esta instalación, que impulsará un desarrollo económico sostenible en el área donde se asienta.

 

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