Marcos Burgos.
CEO.
BATECO ECOLIT S.L.
Javier Andreu.
Director Técnico.
BATECO ECOLIT S.L.
El control del riesgo en entornos RAEE con litio debe evolucionar hacia modelos que permitan limitar la densidad energética, estructurar la toma de decisiones en planta y reducir la probabilidad de eventos térmicos.
La presencia de baterías de litio en los flujos de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) ha dejado de ser una cuestión puntual para convertirse en una realidad estructural dentro de las plantas de tratamiento.
En el ámbito industrial, este cambio ya se ha traducido en incidentes conocidos por el sector: incendios, eventos térmicos y situaciones que han afectado tanto a instalaciones como a la seguridad de los operarios. No se trata de un escenario hipotético, sino de una problemática real que forma parte del día a día en muchas plantas.
Sin embargo, a pesar de esta evolución, el enfoque operativo no ha cambiado al mismo ritmo.
En muchos casos, la gestión del litio en RAEE sigue apoyándose en criterios tradicionales basados en volumen, tipología de residuo o experiencia previa. Estos enfoques, válidos para otros materiales, resultan insuficientes cuando se aplican a baterías cuyo comportamiento está determinado por la energía que contienen y no únicamente por su apariencia o clasificación.
El punto crítico es la incertidumbre energética. Las baterías presentes en los RAEE pueden encontrarse en distintos estados de carga, configuraciones y condiciones, lo que dificulta conocer con precisión la energía acumulada en una zona concreta de la instalación.
Esta falta de control sobre la energía introduce un nivel de riesgo que, en muchos casos, no está siendo gestionado de forma estructurada.
El problema no es únicamente la presencia de baterías, sino la concentración de energía en espacios determinados sin criterios operativos claros.
Esto obliga a replantear el enfoque. No se trata únicamente de gestionar dispositivos, sino de gestionar la energía que estos contienen.
Desde esta perspectiva, el control del riesgo en entornos RAEE con litio debe evolucionar hacia modelos que permitan limitar la densidad energética, estructurar la toma de decisiones en planta y reducir la probabilidad de eventos térmicos mediante una organización operativa adecuada.
En este contexto se desarrolla PEMLIT (Programa Específico para la Manipulación de Litio), desarrollado por BATECO ECOLIT, como un sistema orientado a trasladar estos principios a la operativa real.
El planteamiento se basa en la aplicación de criterios conservadores de estimación energética, combinados con una organización espacial del almacenamiento y protocolos de actuación adaptados al comportamiento del litio.
El objetivo no es eliminar un riesgo que, por su naturaleza, no puede ser completamente suprimido, sino controlarlo de forma efectiva dentro de parámetros operativos claros y defendibles.
Este enfoque permite pasar de una gestión basada en la incertidumbre a un modelo estructurado, en el que la energía deja de ser un factor desconocido y pasa a ser un elemento controlado dentro del sistema.
En la práctica, esto se traduce en una operativa más predecible, en la que las decisiones en planta dejan de depender únicamente de la experiencia o la intuición y pasan a estar apoyadas en criterios técnicos definidos.
El sector se encuentra en un punto de inflexión. El incremento del litio en los flujos de residuos no es una tendencia futura, es una realidad actual.
Hasta ahora, este escenario no se ha abordado desde un enfoque operativo estructurado basado en el control de la densidad energética, lo que ha llevado a trabajar en muchos casos con criterios que no responden al comportamiento específico del litio.
El problema no es nuevo, pero sí lo es la necesidad de abordarlo con un enfoque diferente.








