La iniciativa contribuirá a la transición del sector eólico a una verdadera economía circular y permitirá mejorar su competitividad y sostenibilidad mediante la recuperación y comercialización de materias primas secundarias.

Proyecto para el reciclaje de palas de aerogeneradores

FCC Servicios Medio Ambiente, a través de su filial FCC Ámbito, participa en un proyecto de reciclaje de palas eólicas para dar respuesta a uno de los retos a medio y largo plazo más relevantes para el sector de las energías renovables y la transición energética y contribuir a impulsar la economía circular en España.

La compañía aportará su amplia experiencia en el reciclaje y comercialización de materias primas secundarias para la identificación de la mejor tecnología disponible y la definición de los procesos operativos en el desarrollo de hasta cuatro plantas en diferentes comunidades autónomas, que cubrirían las necesidades de reciclaje en el país.

El primer proyecto a escala industrial en Europa situaría a España a la vanguardia tecnológica de esta industria, y contribuiría a la creación de más de 400 empleos directos y una cadena de valor innovadora y exportadora.

La iniciativa, liderada por Iberdrola, se ha presentado a los Fondos Next Generation EU y pretende ser un ejemplo de la colaboración público-privada, ya que participan siete grandes empresas -entre ellas Siemens Gamesa-, once pymes de hasta ocho comunidades autónomas y cinco entidades públicas.

La inversión contribuiría a la transición del sector eólico a una verdadera economía circular y permitiría mejorar la competitividad y sostenibilidad de dicho sector a través de la investigación e implantación de tecnologías de reciclado de palas de aerogenerador y su digitalización, creando una nueva industria de reciclaje de materiales compuestos, ya que la reciclabilidad de las turbinas ronda en la actualidad entre el 85 y el 90% y podría elevarse hasta al 100%.

Uso de materiales recuperados

El proyecto incluye el reciclaje de palas de aerogeneradores provenientes de la repotenciación de parques eólicos o aquellas que llegan al final de su vida útil o están defectuosas, y buscará la recuperación de sus principales componentes -en su mayoría fibras de vidrio y carbono y resinas-, y su uso en sectores como el energético, aeroespacial, automovilístico, químico o construcción.

La iniciativa podría crear más de 400 empleos directos al año -utilizando datos del PNIEC-, asociados a la inversión en la cadena de suministro por proveedores nacionales, con una participación esencial de empresas locales, especialmente pymes, en actividades como la recogida, el tratamiento, la gestión y operación de las plantas, así como en la comercialización de las materias primas secundarias y el desarrollo de los mercados asociados. Generará también empleo inducido, favoreciendo la revitalización económica de muchas comunidades españolas.

Con 26.835 MW de potencia instalada acumulada en 2020, España es el quinto país del mundo por potencia eólica instalada, tras China, Estados Unidos, Alemania e India. La energía eólica fue la segunda fuente de generación eléctrica peninsular en España el pasado año, emplea a cerca de 30.000 personas y contribuye a reducir la emisión de CO2, evitando la emisión a la atmósfera de 29 millones de toneladas/año.

El proyecto está diseñado para tener un impacto sobre la totalidad de la cadena de valor, alineado con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ya que está orientado a la transición ecológica, la creación de una economía circular en torno a materiales compuestos que forman las palas de los aerogeneradores al final de su vida útil, y la transformación digital. Asimismo, permitirá al sector eólico español, así como al resto de sectores que utilicen estos materiales, anticiparse al posible cambio regulatorio de la UE, que prohibirá el depósito de palas en vertederos, colaborando a su reciclaje.

 

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