Dos nuevos informes de la Agencia Europea de Medio Ambiente advierten de barreras estructurales para escalar modelos circulares y subrayan la necesidad de empleo justo e inclusivo.

Una expansión de la economía circular en la UE podría generar hasta 3 millones de empleos
El sector del reciclaje es uno de los proncipales nichos de creación de empleo de la economía circular. Foto: RESIDUOS PROFESIONAL

La consolidación de la economía circular en Europa dependerá en gran medida de su capacidad para situar a las personas en el centro de la transición. Así lo señalan dos informes publicados por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), que analizan tanto los obstáculos para escalar modelos de negocio circulares como las claves para garantizar una transición justa en términos sociales y laborales.

Los documentos destacan que, aunque cada vez más empresas y emprendedores integran la circularidad en sus operaciones con el objetivo de reducir impactos ambientales y climáticos, persisten importantes barreras a la hora de ampliar estos modelos. Entre ellas, figuran limitaciones regulatorias, dificultades de acceso a financiación y la falta de condiciones equitativas frente a modelos lineales tradicionales.

En este contexto, la AEMAS subraya que el desarrollo de la economía circular debe ir acompañado de la creación de empleo de calidad, inclusivo y bien remunerado. Este aspecto resulta especialmente relevante si se tiene en cuenta que, según el Pacto Industrial Limpio de la Unión Europea, solo el mercado de la remanufactura podría generar hasta 500.000 nuevos puestos de trabajo de aquí a 2030.

Escalar la circularidad

Uno de los principales desafíos identificados es la falta de escalabilidad de los modelos circulares. La adopción generalizada de estas prácticas sigue siendo limitada en Europa. El primer informe distingue tres dimensiones clave para su crecimiento: ampliar el alcance a nuevos mercados y clientes, transformar las estructuras en las que operan las empresas y promover cambios culturales y de comportamiento entre consumidores.

Actualmente, la mayoría de iniciativas circulares se concentran en la gestión de residuos y el tratamiento al final de la vida útil de los productos. Sin embargo, la AEMA insiste en la necesidad de impulsar modelos más avanzados, como aquellos orientados a alargar la vida útil de los productos o fomentar la reutilización mediante sistemas de alquiler, leasing o uso compartido.

Para ello, se requiere un entorno más favorable que incluya marcos regulatorios adecuados, incentivos económicos, innovación tecnológica que reduzca costes, así como instrumentos financieros y aseguradores adaptados a este tipo de de empresas circulares. Asimismo, se destaca el papel de la innovación social y los proyectos de base comunitaria para transformar los hábitos de consumo.

Empleo circular

El segundo informe pone el foco en la dimensión social de la transición. Entre 2014 y 2023, el empleo vinculado a la economía circular en la UE-27 creció un 10%, alcanzando aproximadamente 4,4 millones de puestos de trabajo. No obstante, este crecimiento presenta desequilibrios: algunos empleos son precarios o de baja remuneración, mientras que los puestos más cualificados tienden a concentrarse en perfiles ya favorecidos.

Ante este escenario, la AEMA recomienda reforzar las políticas de formación y desarrollo de capacidades, mejorar la calidad del empleo y garantizar un acceso más equitativo a las oportunidades laborales. Integrar criterios de justicia social en el diseño de políticas circulares no solo mejora los resultados sociales, sino que también refuerza la cohesión, la resiliencia económica y la confianza pública.

Así, la AEMA concluye que el éxito de la economía circular en Europa no dependerá únicamente de la innovación tecnológica o de los marcos regulatorios, sino de su capacidad para generar beneficios compartidos entre empresas, trabajadores y ciudadanía.

Estos informes servirán de base para la futura legislación europea en materia de economía circular, en particular para la esperada Ley de Economía Circular de la Comisión Europea. Esta normativa buscará acelerar la transición mediante la creación de un mercado único de materias primas secundarias, el aumento de la oferta de materiales reciclados de alta calidad y el impulso de la demanda en el conjunto de la Unión.

Deje una respuesta

Queremos saber si no eres un bot *