Los expertos apuntan que el principal desafío se encuentra en la clasificación, reutilización y valorización de los materiales, ya que una gran parte de los residuos textiles actuales no puede volver a convertirse en nuevas prendas mediante procesos convencionales.

El Parque Científico de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche acogió ayer la quinta edición del Congreso de Economía Circular Conecoo, un encuentro que reunió a representantes de la industria, la gestión de residuos, la energía, startups y universidades con el objetivo de impulsar alianzas que aceleren la transición hacia modelos productivos más circulares. Durante la jornada se abordaron distintos retos vinculados a la sostenibilidad, entre ellos la gestión de los residuos textiles, que ha centrado una de las mesas redondas del programa. En ella, expertos de toda la cadena de valor analizaron los desafíos que plantea la recogida, clasificación, reutilización y valorización de este tipo de residuos.
En la mesa participaron Helena Miquel, responsable de Comunicación y Sensibilización de Moda Re y Retextil; Salomé Beneyto, gerente de Ateval (Asociación de Empresarios Textiles de la Comunitat Valenciana), y David Costa, responsable de desarrollo tecnológico en Greene Enterprise. Durante el debate, los tres coincidieron en que el sector se encuentra en un momento de transición en el que la recogida separada de residuos textiles es solo el primer paso. Los ponentes apuntaron que el principal desafío se encuentra en la clasificación, reutilización y valorización de los materiales, ya que una gran parte de los residuos textiles actuales no puede volver a convertirse en nuevas prendas mediante los procesos convencionales.
En este contexto, David Costa destacó el papel que pueden desempeñar las tecnologías de valorización para dar salida a aquellos residuos textiles que no pueden reutilizarse ni reciclarse, y que acabarían en vertedero. El responsable de Greene explicó que una gran parte de las prendas textiles actuales están compuestas por múltiples materiales y fibras, lo que dificulta su reciclaje para volver a fabricar nuevos tejidos.
Frente a esta realidad, Costa explicó que la tecnología de Greene permite transformar residuos textiles complejos en compuestos químicos, materiales carbonosos y otros recursos de valor añadido que pueden reintroducirse en distintos procesos productivos. Según señaló, esta vía de valorización permitirá aprovechar una parte significativa de los residuos textiles que actualmente no tienen una solución viable dentro de los esquemas tradicionales de reciclaje.
Por su parte, Helena Miquel y Salomé Beneyto coincidieron en señalar que el éxito de la economía circular en el sector textil dependerá tanto de la implicación de los consumidores como de la capacidad de adaptación de toda la cadena de valor. Miquel puso el foco en la necesidad de fomentar hábitos de consumo más responsables y prolongar la vida útil de las prendas mediante la reutilización, mientras que Beneyto destacó la importancia del ecodiseño y de una regulación que tenga en cuenta la realidad de la industria para facilitar la incorporación de materiales reciclados.
Como conclusión, los participantes coincidieron en que la gestión de los residuos textiles requiere una estrategia integral. Por un lado, destacaron la labor de entidades como Retextil en la recogida selectiva, clasificación y preparación para la reutilización de las prendas, así como la necesidad de que la industria avance hacia modelos de producción más sostenibles. Al mismo tiempo, los ponentes subrayaron que seguirá existiendo una fracción de residuos textiles para la que no será posible la reutilización ni el reciclaje convencional, por lo recurrir a otras tecnologías de valorización resultará fundamental para transformar estos materiales en nuevos recursos y evitar que terminen en vertedero o incineración, completando así el círculo de la economía circular.
El Congreso también abordó las herramientas disponibles para impulsar nuevos proyectos de economía circular, en una mesa de debate en la que participaron Enrique Canet, de Amaltea; Daniel Pillajo, de Terranova, y Andrea Cabanes, de Eurofunding Fych. Durante la sesión, los expertos analizaron las principales líneas de financiación pública para proyectos innovadores, las oportunidades que ofrecen las deducciones fiscales ligadas a la I+D+i y las claves para estructurar iniciativas con mayores posibilidades de éxito.
Además de las mesas de debate, la jornada incluyó ponencias técnicas y la presentación de casos de éxito empresariales con ejemplos reales de aplicación de la economía circular en distintos sectores productivos.







