Una vez finalizadas las obras, los ayuntamientos y el consorcio colaboran para formar y organizar a los participantes en una actividad que impulsa la convivencia y contribuye al cumplimiento de los objetivos legales de gestión de residuos.
El Consorcio para la Gestión de Residuos Sólidos de Asturias (Cogersa) trabaja desde enero en la construcción de 39 áreas de compostaje comunitario, en colaboración con los 36 ayuntamientos que manifestaron su interés por contar con este tipo de instalación en el municipio. La actuación cuenta con un presupuesto de casi un millón de euros, cofinanciado por fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR).
En estos primeros meses del año se han construido las instalaciones de Murias (Aller), Valliniello (Avilés), Valgranda (Avilés), Arenas (Cabrales), Prado (Caravia), Campocaso (Caso), Colunga, La Camocha (Gijón), La Callezuela (Illas), Urbiés (Mieres), Castañera-Arriondas (Parres), Sellaño (Ponga), Noriega (Ribadedeva), Rioseco (Sobrescobio) y Selorio (Villaviciosa).
Además, se están acabando las obras de las áreas de compostaje comunitario en San Julián (Bimenes), Cerredo (Degaña), Grandas de Salime, Illano, Rañeces (Las Regueras), Pesoz y El Llano (San Tirso de Abres).
Junto a las anteriores, el programa contempla construir equipamientos similares, lo largo de este 2026, en las localidades de Belmonte (Belmonte de Miranda), Torazo (Cabranes), Grullos (Candamo), Barres (Castropol), Pancar (Llanes), Benia de Onís (Onís), L’Ará (Riosa), San Martín de Oscos, Villanueva (Santo Adriano), Pola de Somiedo (Somiedo), Ranón (Soto del Barco), Bres y Taramundi (Taramundi), Navelgas (Tineo), Villanueva de Oscos y Villayón.
Con esta medida, Cogersa apoya a los ayuntamientos para avanzar en el cumplimiento de las exigencias de separación de materia orgánica que se establecen en la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que contempla expresamente la opción del reciclado en origen de los biorresiduos mediante compostaje doméstico y comunitario.
El consorcio realiza una inversión media por cada área de 23.500 euros, de los que en torno a 21.000 euros corresponden a obra civil y equipamientos — pavimento, suministros, pérgolas, cartelería y otros elementos auxiliares— y alrededor de 2.500 euros, a los módulos de compostaje.
Participación social, reducción del impacto ambiental y ahorro de costes
Una vez concluidas las obras en cada emplazamiento, el ayuntamiento y Cogersa inician el reclutamiento de los vecinos y las vecinas interesados en participar. Una vez realizadas las inscripciones, el primer paso es celebrar reuniones para explicar el proceso del compostaje, los mecanismos de colaboración en el proyecto y los beneficios de este trabajo colectivo para la comunidad local y para el medio ambiente.
El compostaje comunitario permite gestionar los residuos orgánicos (restos de alimentos, plantas, bolsas de infusiones, etc.) en el propio lugar de generación, evitando su transporte a distancia y reduciendo así las emisiones asociadas a esta fase de la gestión. Además, se produce un fertilizante de calidad, que los participantes se reparten entre ellos y pueden emplear en sus huertos y jardines, cerrando así el ciclo de la economía circular.
En el ámbito económico, esta forma de autogestión de los biorresiduos puede suponer un ahorro de los costes de recogida y tratamiento de residuos para los Ayuntamientos. Aunque quizá una de sus mayores ventajas es que fomenta la participación ciudadana en el reciclaje e impulsa la colaboración en comunidad.
La actuación cuenta con una inversión total de 925.220,67 euros, destinada a la ejecución de las obras (798.570,67 euros) y, por otro lado, al suministro de módulos de compostaje y cajones de estructurante (126.650 euros). El consorcio tiene previsto llegar a construir hasta 50 áreas de este tipo en Asturias. El proyecto está financiado en parte con 746.031 euros procedentes del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) de la Unión Europea y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) del Gobierno de España.
Del proyecto piloto, a la red territorial digitalizada
La construcción de estas 39 áreas de compostaje comunitario da continuidad al proyecto piloto que se inició en 2022, con la implantación de tres instalaciones piloto en Poo de Cabrales (Cabrales), Santolaya de Cabranes (Cabranes) y Mántaras (Tapia de Casariego). A partir de los resultados obtenidos en esa primera fase, el consorcio ha trabajado junto a los ayuntamientos en la planificación y desarrollo de la red territorial que ya está tomando forma.
En ese marco, Cogersa también está destinando 407.755 euros (IVA incluido) al desarrollo de una herramienta informática de monitorización que permite controlar en tiempo real los procesos de compostaje y la gestión de las instalaciones en red, además de facilitar a usuarios y ayuntamientos los datos más relevantes del sistema. La aplicación, que desarrolla la consultora Ecocomputer, servirá para incentivar la participación ciudadana y podrá aportar información útil para la planificación y financiación del servicio municipal de residuos.








