El ejecutivo europeo calcula que al reducir el número de cargadores nuevos que se producen y eliminan, la cantidad de residuos electrónicos disminuirá en casi mil toneladas anuales.

La CE quiere un cargador común en 2024

La Comisión Europea (CE) dio ayer un paso importante para reducir la generación de residuos electrónicos y también las molestias que los consumidores experimentan debido a las diferencias e incompatibilidades entre los cargadores para dispositivos electrónicos. Tras años trabajando con el sector sobre la base de un enfoque voluntario de la industria, se redujo el número de cargadores de teléfonos móviles de treinta a tres en la última década, pero no pudo conseguirse una solución completa. Ahora, la CE presenta una propuesta legislativa con el objetivo de establecer una solución común de carga para diferentes dispositivos.

Con la propuesta de revisión de la Directiva sobre equipos radioeléctricos, se armonizarán el puerto de carga y la tecnología de carga rápida: el USB-C se convertirá en el puerto estándar para todos los teléfonos inteligentes, tabletas, cámaras, auriculares, altavoces portátiles y videoconsolas portátiles. Además, la Comisión propone la venta por separado de los cargadores y los dispositivos electrónicos. Esto aumentará la comodidad de los consumidores y reducirá la huella ambiental que supone producir y eliminar cargadores, apoyando así las transiciones ecológica y digital.

Margrethe Vestager, vicepresidenta ejecutiva para una Europa Adaptada a la Era Digital, declaró que «los consumidores europeos ya han experimentado suficiente frustración por los cargadores incompatibles que se acumulan en sus cajones. Hemos dado un amplio plazo al sector para encontrar sus propias soluciones; ha llegado la hora de emprender una acción legislativa en favor de un cargador común. Esto supone un importante éxito para nuestros consumidores y medio ambiente, y se ajusta a nuestras ambiciones ecológicas y digitales».

Por su parte, Thierry Breton, comisario de Mercado Interior, afirmó que «los cargadores alimentan todos nuestros dispositivos electrónicos más esenciales. Conforme aumenta el número de dispositivos, cada vez se venden más cargadores que no son intercambiables ni necesarios. Vamos a poner fin a esta situación. Con nuestra propuesta, los consumidores europeos podrán utilizar un único cargador para todos sus dispositivos electrónicos portátiles: un gran paso para aumentar la comodidad y reducir los residuos».

Así, la Comisión ha propuesto un puerto de carga armonizado para los dispositivos electrónicos: el USB-C será el puerto común, lo que permitirá a los consumidores cargar sus dispositivos con el mismo cargador, independientemente de la marca del dispositivo.

Para la CE, la armonización de la tecnología de carga rápida ayudará a evitar que los distintos fabricantes limiten injustificadamente la velocidad de carga y contribuirá a garantizar que la velocidad de carga sea la misma cuando se utilice un cargador compatible para un dispositivo.

Por otro lado, la venta por separado de los cargadores y los dispositivos electrónicos limitará el número de cargadores no deseados o sin utilizar. Se calcula que, al reducir el número de cargadores nuevos que se producen y eliminan, la cantidad de residuos electrónicos disminuirá en casi mil toneladas anuales.

Además, los fabricantes tendrán que facilitar a los consumidores información pertinente sobre el rendimiento de carga, incluida información sobre la potencia requerida por el dispositivo y si admite carga rápida. Esto facilitará que los consumidores comprueben si los cargadores que ya tienen cumplen los requisitos de su nuevo dispositivo o les ayudará a seleccionar un cargador compatible. Junto con las demás medidas, esta acción podría contribuir a que los consumidores limiten el número de nuevos cargadores adquiridos, permitiendo un ahorro de 250 millones de euros al año en compras innecesarias de cargadores.

La revisión de la Directiva sobre equipos radioeléctricos forma parte de una acción más amplia de la Comisión para abordar la sostenibilidad de los productos, en particular de los aparatos electrónicos en el mercado de la UE, que será el foco de atención de una futura propuesta sobre productos sostenibles.

Interoperabilidad plena

El Parlamento Europeo y el Consejo deben adoptar ahora la propuesta de revisión de la Directiva sobre equipos radioeléctricos mediante el procedimiento legislativo ordinario. Un período de transición de veinticuatro meses a partir de la fecha de adopción debería proporcionar al sector tiempo suficiente para adaptarse antes de su entrada en vigor.

Para llegar a tener un cargador común es necesaria una interoperabilidad plena en ambos extremos del cable: el dispositivo electrónico y la fuente de alimentación externa. La interoperabilidad del dispositivo (que representa, con diferencia, el mayor reto) se logrará mediante la nueva propuesta. La revisión del Reglamento de la Comisión sobre diseño ecológico abordará la interoperabilidad de la fuente de alimentación externa. Este se pondrá en marcha a finales de este año para que su entrada en vigor pueda alinearse con la propuesta de ayer.

Tres cargadores por persona en la UE

En 2020, se vendieron aproximadamente 420 millones de teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos portátiles en la UE. Por término medio, los consumidores poseen unos tres cargadores de teléfonos móviles, de los cuales utilizan dos de forma regular. A pesar de ello, el 38% de los consumidores afirma haber tenido problemas al menos una vez para cargar su teléfono móvil debido a la incompatibilidad de los cargadores disponibles. La situación no solo causa molestias, sino que también resulta costosa para los consumidores, que gastan aproximadamente 2.400 millones de euros al año en cargadores sueltos que no se venden junto con sus dispositivos electrónicos. Además, se calcula que los cargadores eliminados y no utilizados representan 11.000 toneladas anuales de residuos electrónicos.

Para hacer frente a los retos para los consumidores y el medio ambiente, la Comisión lleva buscando una solución común de carga para teléfonos móviles y dispositivos electrónicos similares desde 2009. Primero, facilitó la celebración de un acuerdo voluntario por parte del sector en 2009, que dio lugar a la adopción del primer memorando de entendimiento y a una reducción del número de soluciones de carga existentes en el mercado para teléfonos móviles, que pasó de de treinta a solo tres. Tras la expiración del memorando en 2014, el sector presentó una nueva propuesta en marzo de 2018, la cual no se consideró satisfactoria para conseguir una solución común de carga ni para satisfacer la necesidad de aumentar la comodidad de los consumidores y de reducir los residuos electrónicos.

 

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