Con el fin de acelerar la transición hacia la bioeconomía circular, este proyecto europeo analizará modelos de gestión de biorresiduos eficientes desde el punto de vista económico y ambiental para desbloquear soluciones innovadoras e integrales.

Un proyecto europeo explora el potencial de los biorresiduos en una bioeconomía circular
Biorresiduos de origen doméstico. Foto: RESIDUOS PROFESIONAL

Aunque la bioeconomía y la economía circular se superponen hasta cierto punto, todavía hay mucho recorrido potencial para que las estrategias de bioeconomía sean más circulares. La bioeconomía, que tiene por objetivo promover la producción sostenible de recursos naturales a partir de biomasa en sustitución de recursos fósiles y minerales, puede impulsar la transición hacia una sociedad verde y sostenible. Pero es necesario superar varias barreras.

Uno de los elementos clave para promover las estrategias de bioeconomía circular son los biorresiduos. No solo es necesario alinear mejor a los diferentes actores de la cadena de los biorresiduos, sino también es fundamental implementar una mejor gestión de los residuos biológicos a nivel local y proporcionar un marco regulatorio adaptado a los desafíos. Identificando los flujos de biorresiduos que tienen un alto potencial como recursos, reduciendo su generación con medidas de prevención, mejorando su recogida y enfocándose en la calidad de los biorresiduos, será posible hacer más circulares las estrategias locales de bioeconomía.

En este contexto, desde principios de octubre, se ha puesto en marcha un nuevo proyecto financiado por la UE, denominado BIOCIRCULARCITIES. Este proyecto ayudará a comprender los límites y las oportunidades de los flujos de biorresiduos todavía no explotados según los principios de la bioeconomía.

Durante dos años, BIOCIRCULARCITIES apoyará el desarrollo de modelos de gestión de biorresiduos que sean eficientes desde el punto de vista económico y ambiental para fomentar la transición hacia una bioeconomía circular. Ocho socios de seis países trabajarán juntos y pondrán en marcha tres casos de estudio en contextos urbanos y rurales: Barcelona (España), Nápoles (Italia) y Pazardzhik (Bulgaria). Cada piloto se centrará en una cadena de valor específica y explorará posibilidades para hacerla más circular.

“BIOCIRCULARCITIES contribuirá a los principales retos que marca la legislación de la UE sobre gestión de biorresiduos y economía circular. Esperamos contribuir de forma significativa e innovadora en las áreas de recogida y tratamiento de residuos, y en la obtención de bioproductos de alto valor añadido”, explica Rosaria Chifari, coordinadora del proyecto en la Fundació ENT, socio líder del proyecto.

Los socios del BIOCIRCULARCITIES identificarán las mejores prácticas existentes en toda Europa para el uso circular de los residuos de base biológica y analizarán algunas cadenas de valor donde los biorresiduos no están explotados según los principios de la bioeconomía circular. Las lecciones aprendidas de estas prácticas y el conocimiento sobre los reglamentos e instrumentos legales y políticos en materia de bioeconomía circular permitirán a los socios trazar un mapa de las barreras y oportunidades que, a su vez, alimentarán la elaboración de directrices y recomendaciones de políticas propuestas por el consorcio para apoyar la implementación del concepto de “biocircularcities” en Europa.

“Coordinaremos el proyecto asegurando sinergias y cumplimiento del calendario de los cinco WP que componen el proyecto. Además, lideraremos el análisis del marco regulatorio en materia de bioeconomía circular y la formulación de un conjunto de recomendaciones de políticas para impulsar la transición hacia una economía circular en las 3 áreas urbanas elegidas como casos de estudio”, añade Rosaria Chifari.

La colaboración de los actores relevantes en la cadena de valor de los biorresiduos es fundamental para desarrollar hojas de ruta innovadoras y eficientes para la gestión circular de los biorresiduos. Por lo tanto, BIOCIRCULARCITIES seguirá un enfoque participativo con múltiples actores. Involucrará a los 4 segmentos de la “cuádruple hélice” (industria, ciencia, sociedad civil y gobierno) en los livings labs locales para “co-crear” el conocimiento colaborativo necesario para mapear las diferentes perspectivas sobre los límites legales y de mercado y los potenciales para el desarrollo de la bioeconomía circular.

Los socios se reunieron online por primera vez los pasados 14 y el 15 de octubre para debatir los primeros pasos del proyecto. Estos incluyen el análisis del estado actual de las cadenas de biorresiduos en los tres casos de estudio y el análisis del marco legal existente a nivel europeo, nacional y regional sobre bioeconomía circular.

 

Deje una respuesta

Queremos saber si no eres un bot *