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Laberinto de residuos es una instalación de arte de 300 m2 para cuya construcción se emplean botellas de plástico iluminadas desde el interior, que forman una estructura laberíntica.

Laberinto de Residuos

Hoy 15 de junio se abre al público la pieza artística Laberinto de Residuos, que el colectivo Luzinterruptus ha creado como parte del programa Cuatro Estaciones que se está desarrollando dentro de la programación cultural con motivo del IV Centenario de la Plaza Mayor de Madrid.

Convertir la Plaza Mayor en un patio de recreo artístico para todos los públicos es el objetivo principal de Cuatro Estaciones, un programa de arte urbano y contemporáneo que coincidiendo con el cambio de cada estación invita a reconocidos artistas o colectivos para que lleven a cabo intervenciones artísticas.

El colectivo artístico anónimo Luzinterruptus es el encargado de intervenir en la Plaza Mayor coincidiendo con el inicio del verano. Este colectivo está especializado en la intervención de espacios públicos a través de la luz, lo que les proporciona un gran impacto visual sin deteriorar el espacio urbano. Aplican su creatividad en una acción común, poniendo un punto de atención luminoso a problemas que detectan en la ciudad y que, en ocasiones, pueden pasar desapercibidos.

Luzinterruptus ocupará la Plaza Mayor con Laberinto de residuos, una instalación que estará abierta al público del 15 al 18 de junio y para cuya construcción se utilizarán botellas de plástico iluminadas desde el interior, que formarán una estructura laberíntica y mágica.

Las botellas proceden, en su mayoría, del propio consumo del entorno de la Plaza, para lo que se ha pedido la colaboración de los vecinos de la zona y de diferentes entidades como la Asociación de Hosteleros de la Plaza Mayor,  la Feria de Madrid- IFEMA, la Universidad Pontificia de Comillas, el hospital Gregorio Marañón, AENA, la envasadora de agua mineral Basilio Rivera e Hijos y también el catering para colectividades MAWERSA.

Para completar la enorme cantidad de botellas necesarias para construir las paredes del laberinto, también se ha solicitado la colaboración de plantas de reciclaje.

Esta pieza podrá ser recorrida libremente durante la noche para que los visitantes se pierdan entre sus pasillos y, mientras admiran su sorprendente belleza, y a través de la sensación de estar rodeados de una descomunal cantidad de plástico, quizá tomen conciencia sobre el enorme problema medioambiental que suponen los residuos plásticos.

Será pues este laberinto una metáfora visual de gran belleza, que alerte sobre el consumo de plásticos y que ayude a generar conciencia de la importancia del reciclaje de residuos.

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