La tecnología de la empresa alemana permite identificar y separar baterías y residuos electrónicos en plantas de tratamiento, reduciendo riesgos y mejorando la circularidad de materiales estratégicos.

La startup alemana WeSort.AI ha cerrado una ronda de financiación de 10 millones de euros con el objetivo de escalar su tecnología basada en inteligencia artificial para la recuperación de materias primas críticas en plantas de reciclaje. La inversión cuenta con el respaldo de fondos europeos especializados en impacto, así como de organismos públicos y redes de inversión.
La compañía, con sede en Würzburg, centra su actividad en el desarrollo de sistemas de clasificación automatizada capaces de detectar baterías, dispositivos electrónicos y otros materiales valiosos en flujos de residuos donde no deberían encontrarse, como la fracción resto o los envases ligeros.
Uno de los principales problemas que aborda esta tecnología es la elevada presencia de residuos electrónicos y baterías en corrientes no adecuadas para su tratamiento. Según datos del sector, más del 50% de estos residuos no llega a recicladores especializados, lo que no solo dificulta la recuperación de materiales como litio, cobalto o tierras raras, sino que también incrementa el riesgo de incendios en las plantas de tratamiento.
El sistema desarrollado por WeSort.AI combina inteligencia artificial, sensores ópticos, cámaras y rayos X para identificar estos elementos y redirigirlos hacia circuitos de reciclaje adecuados. Además de su aplicación en residuos domésticos, la tecnología puede emplearse en otros flujos como vehículos fuera de uso, residuos de construcción o residuos industriales.
Desde su puesta en marcha en 2024, esta solución ya se ha implementado en empresas de gestión de residuos, donde contribuye tanto a mejorar la seguridad operativa como a aumentar la recuperación de materiales considerados estratégicos para la economía europea.
El desarrollo de este tipo de tecnologías se enmarca en los objetivos de la Unión Europea para reducir su dependencia de materias primas críticas procedentes de terceros países. En la actualidad, Europa depende en gran medida de importaciones de tierras raras, litio o cobalto, lo que plantea riesgos tanto económicos como geopolíticos.
En este contexto, la recuperación de estos materiales a partir de residuos —conocida como “minería urbana”— se perfila como una vía complementaria para reforzar la autonomía estratégica y avanzar hacia un modelo de economía circular más eficiente.
La empresa prevé destinar los nuevos fondos a ampliar su presencia en el mercado y adaptar su tecnología a nuevas aplicaciones dentro del sector del reciclaje. Asimismo, busca posicionarse como uno de los actores de referencia en Europa en el ámbito de la recuperación de materias primas críticas mediante soluciones basadas en inteligencia artificial.







