La asociación europea de proveedores de tecnología Waste-to-Energy destaca su labor en la seguridad energética, la descarbonización industrial y el suministro de materias primas secundarias.

La organización empresarial ESWET, que representa a los proveedores europeos de tecnología de valorización energética de residuos (Waste to Energy, WtE), ha acogido positivamente la presentación de la nueva Ley de Aceleración Industrial (Industrial Accelerator Act, IAA) por parte de la Comisión Europea, al considerar que puede contribuir a reforzar la base manufacturera y la competitividad industrial de la Unión Europea.
En un comunicado difundido desde Bruselas, la organización subraya que los fabricantes de tecnología WtE diseñan y producen equipos industriales destinados al tratamiento seguro de residuos no reciclables, con recuperación de energía y materiales, así como soluciones de captura de carbono para su eliminación o utilización. Según la asociación, estas actividades se alinean con los objetivos del nuevo marco legislativo orientado a fortalecer las capacidades industriales estratégicas de Europa.
La entidad destaca que las plantas de valorización energética de residuos suministran electricidad y calor de forma continua —las 24 horas del día— y señala que más del 50 % de la energía generada tiene origen renovable. Esta producción permitiría sustituir combustibles fósiles en determinados polos industriales, especialmente en sectores intensivos en energía.
En un contexto marcado por la volatilidad de los precios del gas y las presiones que afronta la industria europea —en particular el sector químico—, ESWET considera que las fuentes de energía gestionables y producidas internamente pueden contribuir a mejorar la competitividad y reducir la dependencia de suministros externos, como el gas natural importado.
La asociación solicita que los fabricantes de tecnología WtE sean integrados en las áreas de aceleración industrial previstas en la ley y que las plantas sean reconocidas como infraestructuras estratégicas dentro de los clústeres industriales, tanto por su aportación energética estable como por la recuperación de materias primas secundarias.
Asimismo, ESWET valora que la IAA reconozca la biomasa, los residuos y el carbono capturado como fuentes sostenibles de carbono. A su juicio, este reconocimiento debería traducirse en un marco previsible para las vías de descarbonización, incluyendo el uso de CO₂ biogénico procedente de residuos en la industria química. Las instalaciones equipadas con captura de carbono podrían, según la organización, suministrar materias primas circulares y reforzar la autonomía estratégica europea en las cadenas de valor del carbono.
En relación con los mercados de materias primas secundarias, la entidad señala que metales como el hierro y el aluminio, así como minerales recuperados de las escorias de incineración, contribuyen a reducir la intensidad de carbono en la fabricación y a fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro. Por ello, propone que el papel de la valorización energética de residuos en el suministro de materiales críticos secundarios se refleje de forma explícita en los requisitos de bajo carbono y en los incentivos vinculados a la contratación pública y a los esquemas de apoyo.
El secretario general de ESWET, Patrick Clerens, señaló que la Ley de Aceleración Industrial constituye “una señal positiva para la manufactura europea”, aunque subrayó la necesidad de alinear plenamente competitividad y circularidad, así como de coordinar el nuevo marco con futuras iniciativas legislativas como la prevista Ley de Economía Circular.







