El volumen de envases recuperado crece un 7% interanual, mientras los sistemas de depósito, devolución y retorno impulsan considerables mejoras en varios países.

Reciclaje de latas de aluminio
Latas recuperadas en una planta de reciclaje. Foto: RESIDUOS PROFESIONAL

La tasa de reciclaje de latas de bebidas de aluminio en la Unión Europea, junto con Reino Unido, Suiza, Noruega e Islandia, alcanzó el 76,3% en 2023, según el último informe conjunto publicado por Metal Packaging Europe y European Aluminium.

De acuerdo con los datos recogidos en el informe, tanto el volumen de latas puestas en el mercado como el tonelaje reciclado aumentaron respecto al año anterior, un 4% y un 7% respectivamente. Este incremento supone que cantidades récord de aluminio procedente de latas retornaron al circuito productivo europeo.

El material recuperado permitió evitar la emisión de 5,7 millones de toneladas de CO₂ equivalente, una cifra comparable a las emisiones anuales de una ciudad europea de más de medio millón de habitantes, según la metodología de Huella Ambiental de Producto empleada como referencia en el informe.

Impacto de los sistemas de depósito y retorno

El documento destaca la influencia de los sistemas de depósito, devolución y retorno (SDDR) en la mejora de los resultados. En 2023, Malta implantó un sistema de este tipo, lo que elevó su tasa de reciclaje de latas de aluminio del 50% al 80% en un año.

También se registraron incrementos de dos dígitos en Letonia y Eslovaquia, tras la puesta en marcha de sus respectivos sistemas en 2022. Letonia pasó del 60% al 74% en 2023, mientras que Eslovaquia aumentó del 58% al 91% en el mismo periodo.

En total, doce Estados miembros de la UE contaban en 2023 con sistemas de depósito para latas de bebidas de aluminio, y se prevé que más países adopten este modelo en los próximos años.

Circularidad y ahorro energético

El informe subraya que el reciclaje de aluminio requiere un 95% menos de energía que la producción primaria, lo que refuerza su contribución tanto a los objetivos climáticos europeos como a las metas de economía circular. Las organizaciones sectoriales apuntan además que medidas como la implantación efectiva de los SDDR y la aplicación de gravámenes a la exportación de chatarra de aluminio pueden favorecer el reciclaje en circuito cerrado —de lata a lata— dentro de Europa.

Pese a la evolución positiva, las entidades impulsoras del estudio insisten en la necesidad de seguir mejorando las infraestructuras de recogida y armonizar la aplicación de los requisitos nacionales derivados de la normativa europea sobre envases y residuos de envases.

El sector mantiene como horizonte alcanzar el 100% de circularidad de las latas de bebidas de aluminio en 2050, en línea con los objetivos climáticos y de eficiencia de recursos fijados a escala comunitaria.

Deje una respuesta

Queremos saber si no eres un bot *