El presidente de la división de plásticos del BIR, Henk Alssema, advierte de un aumento estructural de la demanda de materiales reciclados impulsado por la crisis geopolítica y reclama marcos regulatorios estables para consolidar las inversiones en reciclaje.

El mercado europeo de plásticos reciclados atraviesa un cambio de tendencia marcado por el aumento de la demanda y la subida de precios, en un contexto de tensión geopolítica y alteraciones en las cadenas globales de suministro. Así lo señala Henk Alssema, presidente de la división de plásticos del Bureau of International Recycling, en un artículo en el que analiza el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre la industria del plástico.
Según Alssema, el escenario actual supone un giro respecto a los dos últimos años, caracterizados por “precios bajos y una abundancia de material virgen importado a bajo precio”. El responsable del BIR explica que materiales como PP, HDPE, LDPE, HIPS, ABS y PET han experimentado fuertes incrementos de precio en pocas semanas, llegando en algunos casos a duplicarse en el mercado de material virgen.
El dirigente sectorial subraya, no obstante, que esta situación responde a “una situación profundamente preocupante y trágica”, en referencia al conflicto en Oriente Medio, cuyo impacto humano y económico está afectando directamente a las cadenas de suministro globales.
En este contexto, Alssema destaca un cambio de comportamiento entre los fabricantes finales, que están buscando alternativas de aprovisionamiento más cercanas y seguras. “La demanda de plásticos reciclados está aumentando rápidamente”, afirma, añadiendo que muchas compañías que antes dependían de materias primas vírgenes importadas están reconsiderando sus estrategias de compra.
Aunque el encarecimiento de los plásticos reciclados ha sido más moderado que el de los polímeros vírgenes, el directivo del BIR indica que “ya no es raro observar subidas del 20% al 30%”. Además, asegura que “la demanda está superando estructuralmente a la oferta”, una situación agravada por el almacenamiento preventivo de materias primas por parte de algunas empresas ante la incertidumbre del mercado.
Alssema considera que la principal preocupación de los productores se ha desplazado hacia la seguridad de suministro, lo que está favoreciendo la firma de acuerdos a largo plazo para la compra de materiales reciclados europeos.
El artículo también pone el foco en el nuevo marco regulatorio europeo. En particular, menciona la entrada en vigor de las restricciones a la exportación de residuos plásticos contempladas en la revisión del Reglamento europeo sobre traslados de residuos. Según Alssema, estas medidas permitirán que “un mayor volumen de material permanezca en Europa para su reciclaje”, algo que considera positivo para responder al incremento de la demanda.
Sin embargo, advierte de que el sector europeo del reciclaje afronta dificultades para ampliar capacidad tras años marcados por cierres, quiebras y procesos de consolidación empresarial. “Incrementar la producción para satisfacer la demanda actual dista mucho de ser sencillo”, señala.
Alssema también hace referencia a la carta enviada a finales de abril por 138 compañías internacionales a la Comisión Europea para solicitar una revisión y aplazamiento parcial del Reglamento sobre envases y residuos de envases (PPWR). A su juicio, esta iniciativa refleja una de las debilidades estructurales del mercado: la dependencia de factores externos, como los precios de las materias primas o las tensiones geopolíticas, en ausencia de obligaciones regulatorias sólidas y estables sobre contenido reciclado.
“El momento actual requiere políticas consistentes y estables”, sostiene el presidente de la división de plásticos del BIR, quien advierte de que, sin marcos regulatorios claros y exigibles, el sector seguirá siendo “cíclico y vulnerable”, dificultando las inversiones a largo plazo en capacidad de reciclaje.







