La futura regulación reducirá las cuotas de importación de acero, aumentará los aranceles y reforzará la trazabilidad para hacer frente al exceso de capacidad mundial.

Apoyo del Parlamento Europeo a la industria siderúrgica
Foto de NIloy Tanvirul en Unsplash

El Parlamento Europeo ha dado luz verde a una nueva regulación destinada a reforzar la protección del mercado siderúrgico de la Unión Europea frente a los efectos del exceso de capacidad global de producción de acero. La normativa sustituirá a las medidas de salvaguardia vigentes desde 2018, cuya expiración está prevista para el próximo 30 de junio.

El texto aprobado contempla una reducción significativa de las cuotas de importación exentas de aranceles, que pasarán a limitarse a 18,3 millones de toneladas anuales, lo que representa una disminución del 47% respecto a las cuotas existentes en 2024. Asimismo, se incrementará del 25% al 50% el arancel aplicable a las importaciones que superen dichos límites y a determinados productos siderúrgicos no cubiertos por el sistema de cuotas.

La regulación busca mitigar el impacto de la sobreproducción mundial sobre la industria siderúrgica europea, considerada estratégica para la economía y las capacidades de defensa de la UE. En este contexto, el Parlamento también ha subrayado la necesidad de garantizar una competencia equitativa y preservar la capacidad industrial comunitaria.

Otro de los aspectos destacados de la nueva normativa es la introducción de la regla “melt and pour” (“fundido y colado”), que establece que el origen del acero se determinará por el país donde el material haya sido fundido y moldeado por primera vez. Esta medida pretende reforzar la trazabilidad y limitar prácticas de elusión comercial mediante transformaciones mínimas en terceros países.

Además, la Comisión Europea deberá tener en cuenta el origen del acero a la hora de asignar las cuotas anuales de importación.

El texto también contempla un tratamiento específico para Ucrania, cuyo estatus como país candidato a la adhesión y las circunstancias derivadas de la guerra deberán ser considerados en el reparto de cuotas nacionales.

La eurodiputada sueca Karin Karlsbro, negociadora principal del expediente, defendió que Europa necesita “una industria siderúrgica fuerte y competitiva basada en el comercio, la innovación y una competencia justa”. Asimismo, celebró que no se prorrogue la exención para las planchas de acero rusas y defendió un trato especial para Ucrania, cuyo sector siderúrgico “está siendo atacado directamente por Rusia”.

La regulación, acordada previamente entre Parlamento y Consejo, fue aprobada por 606 votos a favor, 16 en contra y 39 abstenciones. El siguiente paso será la aprobación formal por parte del Consejo de la UE. La entrada en vigor está prevista para el 1 de julio de 2026.

Deje una respuesta

Queremos saber si no eres un bot *