La asociación europea de gestores de residuos asegura que la industria está dispuesta a invertir, pero necesita unas condiciones de mercado adecuadas, con «igualdad de condiciones» y «en las que no se privilegie a ningún agente».

residuos textiles

El Parlamento Europeo votó esta semana en sesión plenaria una revisión de la Directiva Marco de Residuos que, entre otras cuestiones, busca hacer más sostenible la industria textil. Según estimaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente, la industria textil es el quinto sector por uso primario de materiales y emisiones de gases de efecto invernadero. La introducción en toda la UE de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) para el sector textil promoverá la gestión sostenible de los textiles y sus residuos de acuerdo con la jerarquía europea de residuos y ayudará a gestionar el aumento previsto de los volúmenes de recogida de textiles a partir de 2025.

Pensando precisamente en el futuro de la gestión de residuos textiles, la Asociación Europea de Gestión de Residuos, FEAD, considera esencial que todos los textiles recogidos por separado se consideren residuos hasta que hayan sido sometidos a una operación de clasificación por parte de operarios formados. «Mientras que la aplicación de la RAP proporcionará los incentivos necesarios para aumentar y mejorar la clasificación, la preparación para la reutilización y el reciclado, la condición de residuo de los textiles recogidos por separado supondrá la aplicación de la legislación medioambiental de la UE, que garantiza la trazabilidad y una gestión respetuosa con el medio ambiente», afirma la organización en un comunicado.

Esto ya lo propuso la Comisión. Sin embargo, FEAD asegura que para alcanzar los objetivos, todos los agentes implicados deben aplicar por igual las nuevas normas y procedimientos. «Es crucial, por un lado, que todos los productores textiles, independientemente de su tamaño, estén cubiertos por la RAP y, por otro, que todos los operadores que manipulen residuos estén sujetos a las mismas normas. Este no es el caso en el texto votado en el Parlamento, como tampoco lo era en la propuesta de la Comisión de julio», lamenta la entidad.

Se trata de una clara referencia al papel de las empresas de la economía social que recoge la revisión de la Directiva Marco. Fuentes de FEAD consultadas por RESIDUOS PROFESIONAL insisten en que «si desean gestionar residuos, los agentes de la economía social deben participar en las mismas condiciones que cualquier operador de gestión de residuos». Se refieren a cuestiones como los requisitos de autorización e información, la cobertura de los costes de eliminación de sus residuos, la propiedad de los materiales o la posibilidad de mantener o establecer sus propios puntos de recogida. Las mismas fuentes resaltan también que «las reservas de mercado o la prioridad en el acceso a los residuos rompen la igualdad en las condiciones de competencia».

Claudia Mensi, presidenta de FEAD, explica que «en la actualidad, solo una pequeña parte de los textiles desechados se reutiliza y recicla. Si la recogida selectiva se aplica correctamente en 2025, dispondremos de grandes cantidades en la UE, pero también necesitamos capacidad para clasificar, preparar para la reutilización y reciclar estos residuos. La industria privada está dispuesta a invertir, pero necesita ver algunas señales de que el marco que se establecerá ofrecerá igualdad de condiciones y las condiciones de mercado adecuadas, en las que no se privilegie a ningún agente ni se le permita ocupar posiciones dominantes».

Por último, los gestores de residuos consideran también importante que los colegisladores tengan en cuenta y reduzcan en la medida de lo posible el desfase entre la recogida selectiva obligatoria de residuos textiles y la aplicación de las nuevas normas de la Directiva Marco de Residuos revisada. «FEAD continuará su compromiso con los responsables políticos y las partes interesadas, abogando por la igualdad de condiciones y por normas adecuadas de gestión de residuos para garantizar una industria textil más sostenible en consonancia con la jerarquía de residuos», concluye.

Deje una respuesta

Queremos saber si no eres un bot *