La naviera se convierte así en la segunda compañía marítima en adoptar esta medida y Basel Action Network reclama que el resto de miembros del World Shipping Council siga el mismo camino.

Emirates Shipping Line (ESL) dejará de aceptar envíos de residuos plásticos a partir del próximo 1 de octubre. La naviera, con sede en Dubái, anunció la medida en un aviso publicado el pasado 15 de septiembre, en el que comunicó que no admitirá más reservas para cargas de residuos plásticos clasificadas bajo el código HS 3915.
La decisión convierte a ESL en la segunda compañía de transporte marítimo en comprometerse a detener estos envíos, después de que CMA CGM adoptara una medida similar en 2022, tras una campaña de Basel Action Network (BAN).
En su comunicado, la naviera justificó la decisión por su “dedicación a proteger los ecosistemas marinos y preservar la biodiversidad”.
Michael Davies, director de operaciones y director general regional para Oriente Medio de ESL, señaló: “Creemos que la decisión de prohibir el transporte de residuos plásticos es el paso correcto y refleja nuestro compromiso con unas prácticas de transporte responsables y conformes con la normativa. Agradecemos la labor de defensa y colaboración de organizaciones como Basel Action Network para impulsar avances significativos en el conjunto del sector”.
BAN pide extender la medida al conjunto del sector
El anuncio se produce tras los contactos mantenidos por BAN con ESL y otros miembros del World Shipping Council, la principal asociación del sector que representa a las grandes navieras de contenedores. La organización ha promovido compromisos de la industria para poner fin al transporte internacional de residuos plásticos.
Según BAN, cientos de toneladas de residuos plásticos se envían cada día desde países desarrollados a países en desarrollo, a menudo con el argumento de que serán reciclados. Sin embargo, la organización advierte de que una parte importante de estos materiales no puede reciclarse de forma segura o económicamente viable y termina siendo vertida, quemada o tratada en condiciones inseguras.
Estas prácticas, señala BAN, pueden exponer a las comunidades a contaminación tóxica y microplásticos. La organización destaca el papel de las navieras en esta cadena, al considerar que son un eslabón fundamental para limitar el movimiento transfronterizo de residuos plásticos.
Christopher Hudak, asesor sénior de políticas de BAN, afirma que “la decisión de ESL marca otro hito importante en la lucha para poner fin a la exportación de residuos plásticos perjudiciales a países en desarrollo”.
Hudak añade que ESL y CMA CGM “están demostrando que las compañías navieras pueden liderar esta cuestión y seguir prosperando”, y reclama que el resto de miembros del World Shipping Council siga su ejemplo.
Una campaña dirigida a nueve navieras
La decisión de CMA CGM en 2022 se produjo después de que BAN impulsara una campaña para pedir a nueve compañías navieras que dejaran de transportar residuos plásticos.
Con la entrada en vigor de la nueva política de ESL el 1 de octubre, BAN busca ampliar el alcance de estos compromisos y promover que otras empresas del sector adopten restricciones similares.







