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El plan, que deberá ser aprobado en el pleno del próximo día 26 de julio, prevé la creación de nuevas plantas de compostaje descentralizadas, la prohibición de las bolsas de plástico o la implantación de un Sistema de Depósito, Devolución y Retorno de Envases (SDDR), entre otras medidas.

Presentación del nuevo plan de residuos de Mallorca
La consejera de Medio Ambiente, Sandra Espeja, en la presentación del nuevo Plan Director Sectorial de Residuos no peligrosos de Mallorca

La consejera de Medio Ambiente del Consell de Mallorca, Sandra Espeja, presentó el pasado lunes el nuevo Plan Director Sectorial de Residuos no peligrosos de Mallorca (PDSR) que se llevará a pleno para su aprobación inicial el próximo día 26 de julio.

Una de las novedades importantes del Plan es la generalización de la separación de materia orgánica, implantando la recogida en toda Mallorca en dos años y planificando nuevas infraestructuras de compostaje para poder asumirla.

También se potencia el servicio de los puntos limpios y de las estaciones de transferencia para facilitar impulsar el establecimiento de una red de instalaciones que permitan potenciar la preparación para la reutilización y las recogidas selectivas, minimizando los impactos vinculados al transporte y tratamiento de residuos. En el caso de los puntos limpios, el plan prevé que todos dispongan de un espacio para la preparación para la reutilización. Es decir, que cuando los residuos lleguen se elijan aquellos que se puedan reparar para darles un segundo uso.

instalaciones

Para poder llevar a cabo todos estos objetivos, se ha planteado una serie de mejoras en las instalaciones de tratamiento. Por un lado, se planifican nuevas instalaciones, descentralizadas de Son Reus, para hacer compost de materia orgánica y otras para el compost de lodos. Y por otro lado, se mejorarán y ampliarán las estaciones de transferencia.

El planteamiento es mantener el sistema de gestión insularizada pero con plantas descentralizadas, acercando al máximo el tratamiento, sobre todo de materia orgánica, a los municipios. Además, todas las reformas y nuevas instalaciones se realizarán con la mejor tecnología disponible en el momento de la obra, lo que ahora no sucedía porque el plan anterior especificaba la tecnología a utilizar.

Hay que destacar que este planeamiento es hasta 2030 y que por tanto está elaborado para llevarse a cabo en fases, según las necesidades marcadas por la gestión real de los residuos en Mallorca.

Por otra parte, y para dar cobertura al nuevo sistema de separación de envases, el Sistema de Depósito Devolución y Retorno (SDDR), se ha planteado la reserva de suelo para una planta de lavado de envases.

La propuesta también contempla el cierre de las líneas 1 y 2 de la incineradora, basándose en la reducción de toneladas y el aumento de recogida selectiva. Será la Comisión de seguimiento en materia de residuos la que hará el seguimiento de objetivos y concretará cuando se hace efectivo el cierre.

Beneficios ambientales

Una de las novedades importantes del PDSR es que incluye, por primera vez, un plan de prevención de residuos con el objetivo claro de reducir su generación. Un plan que incluye medidas concretas como fomentar la aplicación de prácticas constructivas más sostenibles para poder reutilizar los residuos de construcción y demolición, promover la oferta y la demanda de productos con menos envases y potenciar la venta a granel o implementar medidas de prevención en el sector hotelero, entre otras.

Asimismo, el texto recoge específicamente el objetivo de crear medidas para asegurar que se prohíba el consumo de bolsas de plástico ligeras de un solo uso.

Por otra parte, cabe destacar que el PDSR no se contempla la entrada de residuos procedentes de fuera de las Islas Baleares.

Todos estos objetivos están encaminados a respetar la jerarquía de residuos y potenciar un cambio de modelo hacia una economía circular. Dos conceptos encaminados, por otra parte, a seguir las normativas europeas.

Objetivos de gestión

Todo ello se visualizará en unos objetivos de gestión que prevén, entre otras cifras, conseguir una reducción de la generación de residuos de un 10% antes del año 2020 y alcanzar el 20% antes del año 2030, respecto a 2010. También reducir el desperdicio alimentario un 50% en el año 2030. En cuanto a la materia orgánica se espera alcanzar unos datos del 50% al 2020 y llegar hasta el 65% en 2030.

Respecto a los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), se prevé una recogida mínima anual del 65% del peso medio de los aparatos introducidos en el mercado en los tres años precedentes.

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