La instalación, inaugurada en junio de 2025 en la Zona Franca, cuenta con capacidad para tratar unas 200.000 toneladas anuales de residuos industriales no reciclables y producir hasta 70.000 toneladas de combustible sólido recuperado.
La empresa alemana PreZero cuenta en la Zona Franca de Barcelona con una planta dedicada a la producción de combustible sólido recuperado (CSR) a partir de residuos industriales no reciclables. La instalación, inaugurada en junio de 2025, está considerada una de las más avanzadas del país en este ámbito y forma parte de una inversión global superior a 42 millones de euros destinada a impulsar la valorización energética de residuos industriales.
La planta está diseñada para operar de forma continua, las 24 horas del día y los 365 días del año. Su capacidad de tratamiento alcanza aproximadamente 30 toneladas de residuos por hora, lo que equivale a cerca de 200.000 toneladas anuales. A partir de estos flujos se prevé la producción de hasta 70.000 toneladas de CSR al año, además de la recuperación de más de 40.000 toneladas de materiales valorizables.
El combustible sólido recuperado se obtiene a partir de una mezcla de residuos —principalmente plásticos, textiles y papel— que cumple con los estándares europeos. Este material se destina principalmente a industrias con alto consumo energético, como cementeras o instalaciones de generación térmica, donde puede emplearse como fuente alternativa de energía.
Seis clasificadores ópticos
Para el desarrollo del proyecto, PreZero confió la integración de la planta a la empresa Bianna, mientras que la tecnología de clasificación óptica fue suministrada por Pellenc ST. El proceso incorpora seis clasificadores ópticos destinados a maximizar la recuperación de materiales reciclables y preparar un flujo de CSR conforme a los requisitos de la industria cementera.
Los equipos instalados pertenecen a la gama COMPACT+, diseñada para operar en entornos industriales con elevados niveles de polvo. Estas máquinas incorporan la cadena de detección FLOW, que combina un espectrómetro capaz de trabajar en un amplio espectro NIR/VIS con un sistema de iluminación focalizada de alta precisión, lo que permite mejorar la pureza de las fracciones recuperadas.
Los equipos de clasificación óptica están conectados a la aplicación en la nube SMART&SHARE, que permite monitorizar diversos indicadores relacionados con la calidad del CSR. Entre los parámetros controlados se incluyen el poder calorífico, el índice de cloro, el contenido de PVC, la humedad y el carbono biogénico. El sistema genera informes y alertas que facilitan el seguimiento del proceso y la adaptación del combustible producido a los requisitos de los usuarios finales.
Una planta de biometano
El complejo industrial se completará con una unidad de producción de biometano denominada Bioenergy, concebida para inyectar gas renovable directamente en la red de gas natural. Ambos proyectos prevén la creación de más de 85 puestos de trabajo directos y buscan transformar residuos industriales en energía alternativa y gas renovable.








