La cultura general de «usar y tirar», la falta de opciones más ecológicas y la ausencia de infraestructuras adecuadas para desechar los vasos de un solo uso convierten este ritual matutino de muchos en un hábito poco sostenible.

Café para llevar y vasos desechables

Millones de personas en todo el mundo empiezan el día con un café para llevar, una forma cómoda y rápida para ayudarnos a afrontar la jornada. Pero mientras la cafeína nos anima, quizás no seamos muy conscientes de que casi 300.000 millones de vasos desechables acaban en los vertederos cada año.

Un nuevo estudio de la Universidad del Sur de Australia muestra que, aunque la mayoría de los consumidores de café están dispuestos a adoptar prácticas más ecológicas, la ausencia de infraestructuras y la cultura general de «usar y tirar» están retrasando gravemente el cambio hacia una mayor sostenibilidad.

Se trata de un hallazgo muy oportuno, sobre todo teniendo en cuenta la entrada en vigor en todo el mundo de las nuevas prohibiciones de los plásticos de un solo uso, que también afectarán a los vasos de café para llevar.

El investigador principal del trabajo, el Dr. Sukhbir Sandhu, afirma que el nivel actual de residuos de vasos de café es insostenible y requiere el compromiso de individuos, minoristas y organismos gubernamentales por igual para iniciar el cambio.

«No cabe duda de que vivimos en una sociedad de usar y tirar: gran parte de nuestras vidas se basa en transacciones cómodas y rápidas. Pero este ritmo tan rápido fomenta la cultura de ‘llevar y desechar’ que tanto necesitamos cambiar», afirma el Dr. Sandhu.

«Educar e informar a la gente sobre los problemas de los vasos de café de un solo uso es eficaz -la gente suele querer hacer lo correcto-, pero saber lo que es correcto y actuar en consecuencia son dos cosas diferentes, y por el momento hay varias barreras que impiden el progreso potencial», explica el experto. «Por ejemplo, si tu cafetería favorita no ofrece vasos reciclables o compostables, es poco probable que eso te impida tomar un café; necesitamos ese ‘chute’ de café y lo necesitamos ahora».

«Además -añade Sandhu-, con el aumento de la popularidad de los vasos de papel con diseños artísticos, se puede pensar que se está comprando una opción reciclable. Pero no: la mayoría de los vasos de café para llevar están forrados con un plástico impermeable, que no sólo no es reciclable, sino que también es contaminante».

Y añade otro obstáculo: «Si te encuentras con una cafetería que ofrece vasos de café reciclables, una vez que has terminado, ¿dónde los depositas? La falta de una infraestructura adecuada para la eliminación de residuos hace que incluso los vasos compostables acaben en el vertedero».

En realidad los vasos compostables deberían ir a un contenedor de residuos orgánicos, «pero estos contenedores pueden no ser fácilmente accesibles en entornos públicos como los centros comerciales», añade el Dr. Sandhu.

Y cambiar la cultura de «coger y llevar» es todo un reto. «Es importante transmitir mensajes claros y contundentes sobre los plásticos de un solo uso y su impacto en el medio ambiente», afirma Sandhu.

«Cuanto más consigamos que la gente elija los vasos reutilizables, mayor será la aceptación. A la gente le gusta imitar lo que hacen sus colegas, amigos y compañeros, especialmente cuando es lo correcto», concluye.

Deje una respuesta

Queremos saber si no eres un bot *