La principal empresa de reciclaje de envases de leche en el Reino Unido reconoce estar al borde del colapso al no poder competir con los precios del plástico virgen.

El reciclaje de envases de leche para fabricar nuevas botellas es una víctima colateral de la caída del precio del petróleo
La guerra de precios de los supermercados también afecta a la industria del reciclaje. Foto: liz west (cc)

La mayor empresa británica de reciclaje de envases plásticos de leche afronta un más que posible cierre, atrapada entre la caída del precio del petróleo y la guerra de precios de los supermercados.

Closed Loop Recycling, ubicada en Dagenham, al este de Londres, podría verse forzada a solicitar el concurso de acreedores en cuestión de días dado que sus clientes han dejado de comprar plástico reciclado para sus productos.

La compañía, que produce más del 80% del plástico reciclado usado en la fabricación de envases de leche, mantiene sus precios cerca de los del plástico virgen con el objetivo de atraer y retener clientes. Pero los precios del material reciclado han caído cerca de un 40% en los últimos nueve meses, en paralelo al descenso del precio del petróleo.

El descenso global del precio del petróleo ha causado el cierre de al menos otras dos empresas de reciclaje en los últimos cuatro meses, con unos precios del plástico reprocesado en el mercado de entre 300 y 500 libras (unos 410 y 685 euros) por tonelada más caros que los del plástico virgen.

Chris Dow, director ejecutivo de Closed Loop, aseguró que la compañía necesita apoyo financiero de forma urgente: “Nuestros clientes quieren comprar plástico reciclado pero no quieren pagar más (que el plástico virgen). Sin el apoyo de la industria o el Gobierno es inevitable que entremos en concurso de acreedores”.

 Los precios del plástico reciclado han caído cerca de un 40% en los últimos nueve meses, en paralelo a la bajada del precio del petróleo

Según sus cálculos, asegurar el futuro de la compañía costaría solo 0,1 penique por cada botella de leche de dos pintas.

El colapso de Closed Loop, que reprocesa botellas de plástico usadas para obtener un material en forma de gránulos que posteriormente se utiliza en la fabricación de nuevas botellas, supondría un duro golpe al plan respaldado por el Gobierno para implantar una economía circular que aproveche y reutilice los recursos en lugar de generar residuos.

“Somos una víctima colateral de la caída del precio del petróleo”, se lamentaba Dow.

Los principales minoristas y supermercados británicos y los grandes productores de leche habían respaldado un acuerdo voluntario para usar plástico reciclado en los envases de leche, gracias al cual cerca del 30% del material usado en cada botella es reciclado. Y el objetivo es alcanzar el 50% en 2020.

El ministro de recursos Dan Rogerson ya se ha reunido de urgencia al menos dos veces con los minoristas, la industria láctea y la envasadora para tratar de conseguir su respaldo a Closed Loop.

Guerra de precios

Pero según cuenta Dow, la leche se ha convertido en uno de los principales campos de batalla de la guerra de precios que se está librando entre los principales supermercados del país, en la que cada fracción de un penique en la cadena de suministro resulta clave. Por lo tanto, un envase más barato permite ofrecer la leche a precios más bajos a los consumidores.

El plástico reciclado para alimentos volverá a ser una buena compra. Pero si no nos mantenemos con él ahora, no habrá nadie a quien comprárselo».

Marcus Gover, del Programa de Acción de Residuos y Recursos (WRAP), iniciativa respaldada por el gobierno británico, dijo al respecto que la industria necesita llegar cuanto antes a un acuerdo sobre los precios del plástico reciclado. “Si logramos un acuerdo, tal vez podamos salvar esta compañía”, afirmó.

Gover aseguró que la industria debe reconocer que comprar polietileno de alta densidad virgen –con el que se fabrican las botellas de leche– tal vez suponga un ahorro a corto plazo, pero puede volver a la industria más vulnerable en el futuro.

“Los precios de las materias primas suben y bajan. El plástico reciclado para alimentos volverá a ser una buena compra. Pero si no nos mantenemos con él ahora, no habrá nadie a quien comprárselo en el Reino Unido y eso sería una verdadera pérdida para todos”, concluyó.

Fuente:
The Guardian

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