Los nuevos formatos permitirán a los armadores cumplir con la normativa europea y el Convenio de Hong Kong mediante un único certificado, reduciendo la carga administrativa.

La Comisión Europea ha adoptado nuevos formatos para los certificados utilizados en el reciclaje de buques, con el objetivo de simplificar los trámites administrativos sin rebajar los requisitos ambientales y de seguridad de la Unión Europea. La medida, aprobada el pasado 19 de enero, afecta tanto al inventario de materiales peligrosos a bordo de los buques como al certificado que confirma que una embarcación está lista para su reciclaje.
Según ha informado el Ejecutivo comunitario, la actualización permitirá a los propietarios de buques cumplir simultáneamente con las obligaciones establecidas en el Reglamento europeo sobre reciclaje de buques y en el Convenio Internacional de Hong Kong mediante un único certificado. De este modo, se busca reducir la carga administrativa para el sector manteniendo los estándares exigidos por la normativa europea.
Un sector con fuerte peso europeo
Los armadores europeos controlan aproximadamente el 30% de la flota mundial en términos de tonelaje. No obstante, una parte significativa de los buques al final de su vida útil se desmantela fuera de la Unión Europea, principalmente en el sur de Asia, en instalaciones donde las condiciones laborales y ambientales suelen ser deficientes.
Con el fin de abordar esta situación, la UE aprobó en 2013 el Reglamento sobre reciclaje de buques, que establece un marco normativo para el desguace de grandes buques marítimos con pabellón de un Estado miembro. Esta legislación fija requisitos tanto para los buques como para las instalaciones de reciclaje, limita o prohíbe el uso de determinados materiales peligrosos —como el amianto— y crea una lista europea de instalaciones autorizadas, situadas tanto dentro como fuera de la UE.
Relación con el Convenio de Hong Kong
El Convenio de Hong Kong para el reciclaje seguro y ambientalmente racional de los buques entró en vigor en junio de 2025 y establece estándares internacionales en esta materia. No obstante, la Comisión Europea señala que, en algunos aspectos, estos estándares son menos estrictos que los recogidos en la normativa comunitaria.
En el marco de la fase de desarrollo de experiencia impulsada por la Organización Marítima Internacional (OMI), la Comisión contribuirá a la evaluación de la aplicación del Convenio y a su posible mejora con vistas a avanzar hacia normas globales más exigentes.
Con esta actualización de los certificados, la UE busca facilitar el cumplimiento normativo por parte del sector marítimo y reforzar, al mismo tiempo, un reciclaje de buques más seguro y respetuoso con el medio ambiente.







