La Comisión Europea prevé activar el sistema DIWASS el próximo 21 de mayo y propone un periodo transitorio para el Anexo VII, mientras el sector alerta de falta de preparación operativa.

La UE se prepara para un cambio estructural en la gestión de traslados de residuos. La Comisión Europea reunió el pasado 27 de marzo al grupo de expertos en traslados de residuos, con representantes de los Estados miembros y actores clave del sector, a apenas dos meses de la entrada en vigor de las nuevas obligaciones digitales previstas para el 21 de mayo de 2026.
En el centro del debate estuvo el despliegue del Sistema Digital de Traslados de Residuos (DIWASS), una herramienta destinada a gestionar de forma electrónica las notificaciones y la documentación asociada a los movimientos transfronterizos de residuos. La Comisión trasladó su confianza en la preparación del sistema, al tiempo que anunció la próxima publicación de materiales formativos para facilitar su uso por parte de los operadores.
A partir del 21 de mayo, todos los operadores de la UE deberán presentar tanto las notificaciones como los documentos del Anexo VII exclusivamente en formato digital. Este proceso podrá realizarse a través de DIWASS, plataformas nacionales interconectadas o soluciones informáticas compatibles. Además, los países terceros y operadores extracomunitarios podrán acceder al sistema de forma voluntaria.
Sin embargo, el calendario de implantación genera inquietud en el sector. Según se expuso en la reunión, el registro de operadores en DIWASS no se abrirá hasta el 21 de abril, lo que dejaría un margen de apenas un mes para completar y validar miles de inscripciones antes de que el sistema sea obligatorio. Desde la Federación Europea de Empresas de Gestión de Residuos y Servicios Ambientales (FEAD) se reconoce el valor de la digitalización como herramienta para mejorar la transparencia y la eficiencia, pero se advierte de que persisten incertidumbres que podrían afectar a la preparación tanto de operadores como de autoridades competentes.
Entre las principales preocupaciones figura la falta de acceso generalizado a formación y entornos de prueba, así como los retrasos en el desarrollo técnico del sistema. El sector subraya que estos factores podrían traducirse en dificultades operativas en el momento de la puesta en marcha.
Como medida de flexibilidad, la Comisión Europea ha propuesto un periodo transitorio para los traslados amparados por el Anexo VII, que permitiría mantener el formato en papel hasta finales de 2026. Esta opción, que será recogida en las conclusiones del grupo de expertos, ha sido bien recibida por la industria, ya que podría aliviar la presión derivada de la nueva obligación de presentar esta documentación con dos días de antelación.
No obstante, para los procedimientos de notificación no se contempla ningún periodo transitorio, por lo que el uso de DIWASS será obligatorio desde el primer día. La Comisión asegura que el sistema estará plenamente operativo y preparado para soportar un elevado volumen de solicitudes, con pruebas de estrés actualmente en curso.
El sector advierte también del riesgo de acumulación de expedientes. Desde comienzos de 2026, algunas autoridades han limitado nuevas notificaciones ante la inminente transición normativa, mientras que ciertos operadores han optado por retrasar sus solicitudes. Esta situación podría derivar en un aumento significativo de trámites en la fecha de entrada en vigor, con posibles disrupciones en la gestión de residuos si el sistema experimenta incidencias.
Ante este escenario, FEAD recomienda a los operadores registrarse en DIWASS lo antes posible, formarse en su uso y coordinarse con las autoridades nacionales para evitar duplicidades o errores, especialmente en aquellos casos en los que ya existan plataformas digitales nacionales integradas.
La organización prevé continuar trasladando las inquietudes del sector a la Comisión Europea con el objetivo de garantizar una transición operativa y eficaz hacia la digitalización de los traslados de residuos en la UE.







