El proyecto eleva la instalación de clasificación de envases ligeros a nuevos niveles de capacidad, eficiencia y automatización, y pone en valor una alianza de larga trayectoria fundamentada en la confianza, el rendimiento y la innovación.
STADLER Anlagenbau GmbH, la empresa alemana con presencia mundial especializada en el diseño, la producción y el montaje de plantas de clasificación llave en mano, ha completado la modernización integral de la planta de clasificación de envases ligeros de Bizkaiko Zabor Berziklategia (BZB) en Amorebieta‑Etxano, Bizkaia.
La nueva instalación, inaugurada oficialmente el pasado martes, supone un importante salto en capacidad, automatización y digitalización, y prepara a BZB para responder a las futuras exigencias normativas y del mercado.
BZB, sociedad público‑privada formada por Garbiker (Diputación Foral de Bizkaia) y Trienekens País Vasco, es pionera en la gestión sostenible de residuos y el reciclaje en la región. Especializada en la recogida, clasificación y tratamiento de residuos de envases, transforma los materiales domésticos y comerciales en valiosos recursos y desempeña un papel clave en el impulso de la economía circular en Bizkaia.
El proyecto de modernización reviste una importancia especial para STADLER. La planta original de BZB, puesta en marcha en 2002, fue la primera instalación de clasificación llave en mano de la compañía en España y sentó las bases de su presencia a largo plazo en el país.
Casi 25 años después, BZB vuelve a confiar en STADLER para el diseño y suministro de una planta de nueva generación, reflejo de una sólida alianza basada en la excelencia técnica y en un compromiso compartido con la sostenibilidad y la innovación.
Una alianza histórica que se renueva con tecnología punta
Cuando se construyó la primera planta de BZB en 2002, el proyecto representó un paso audaz para ambas partes. En aquel momento, Garbiker y Trienekens País Vasco depositaron su confianza en STADLER para suministrar su primera instalación de clasificación completa en España.
“Esta planta tiene un significado muy especial para mí”, afirma Carlos Manchado Atienza, director internacional de Ventas de STADLER. “Fue el primer contrato de planta completa que firmamos en España, cuando yo era distribuidor de STADLER. Haber podido firmar hoy la nueva planta de BZB como parte del equipo STADLER es un verdadero orgullo”.
“La modernización de nuestra planta es transformadora para BZB”, añade Pedro Goicoechea, director general para Euskadi de BZB. “Nos permite aumentar la eficiencia y recuperar más materiales, y nos posiciona para afrontar futuros retos y cumplir con nuestros objetivos de sostenibilidad”.
La decisión de modernizar la planta en lugar de reubicarla refleja el compromiso de BZB con la maximización del uso de la infraestructura existente, al mismo tiempo que adopta las tecnologías de clasificación más avanzadas disponibles. Trabajar dentro de las limitaciones de un edificio ya existente requirió una planificación precisa y soluciones de diseño compactas, y dio como resultado una instalación altamente eficiente y moderna que supera ampliamente el rendimiento de su predecesora.
La definición de los criterios de clasificación se llevó a cabo en estrecha coordinación con Ecoembes, que, como socio del sistema, desempeña un papel clave en la planificación y ejecución de la instalación.
Un salto cualitativo en rendimiento y automatización
La nueva planta incrementa la capacidad de tratamiento de 3 t/h a 8 t/h, lo que supone más que duplicar el rendimiento y obtener fracciones de salida más limpias. Está diseñada para procesar una amplia gama de envases ligeros y produce fracciones de alta calidad como PET, PEAD, PP, PS, dos calidades de film, así como metales férricos y no férricos.
El material de entrada se introduce mediante un alimentador automático y pasa por una etapa de pretrituración que abre las bolsas y afloja el flujo de residuos. Un trómel separa el flujo en tres fracciones de distintos tamaños, que se tratan de forma independiente mediante una combinación de separadores balísticos STADLER, separadores magnéticos e inductivos y clasificadores ópticos NIR de alto rendimiento. Los materiales clasificados se transportan a los diferentes bunkers y se prensan para su envío a diferentes recicladores.
La instalación cuenta con cintas reversibles para desviar el material según sea necesario e integra sensores de nivel de bunker y señales automáticas de cambio de contenedor con el fin de optimizar la operativa diaria. Todos los procesos están supervisados por un sistema de control centralizado que garantiza la máxima transparencia y un alto nivel de control operativo.
Un factor diferenciador clave de la nueva instalación es su alto nivel de automatización. En comparación con la planta original de 2002, la instalación modernizada aprovecha el espacio de forma mucho más eficiente y reduce la intervención manual. Estas mejoras contribuyen a una reducción de los costes operativos y a un aumento de la eficiencia global, al tiempo que mejoran las condiciones de trabajo de los operarios.
Digitalización y sostenibilidad en el centro de la modernización
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es la integración de STADLERconnect, la plataforma digital de STADLER para la supervisión y el mantenimiento de plantas.
La instalación de BZB es la primera en España que se beneficia de STADLERconnect Predictive Maintenance, lo que permite supervisar de forma continua el estado de los equipos y respaldar estrategias de mantenimiento proactivo para maximizar la disponibilidad.
Más allá de las mejoras en el rendimiento, la modernización refuerza firmemente los objetivos de sostenibilidad y economía circular. Al aumentar la precisión de la clasificación y las tasas de recuperación, la planta reduce significativamente la cantidad de residuos enviados a vertedero o a disposición final. Asimismo, posibilita que un mayor volumen de materiales regrese a la cadena de valor como materias primas secundarias. La mejora de la eficiencia energética por tonelada procesada refuerza aún más su desempeño medioambiental.
El proyecto se completó en un plazo extraordinariamente corto: el montaje duró solo tres meses y medio. La puesta en marcha concluyó a finales de octubre, dos meses antes de lo previsto inicialmente, lo que pone de manifiesto la estrecha colaboración entre STADLER y BZB.
La confianza del cliente y una visión de futuro
La exitosa entrega de la planta modernizada ha sido acogida con gran satisfacción por parte de BZB, tal y como señala Pedro Goicoechea: “Finalizar el proyecto antes de lo previsto demuestra la solidez de nuestra alianza con STADLER y su compromiso con la excelencia. La modernización nos permite estar listos para los próximos desafíos y seguir prestando un servicio de clasificación de residuos de alta calidad a la región”.
Carlos Manchado Atienza concluye: “Quiero agradecer sinceramente a todo el equipo de Trienekens País Vasco y Trienekens Alemania y, en especial, al Sr. Joachim Domrös, Director General de Trienekens, su extraordinaria profesionalidad durante todo el proceso de negociación e instalación. Todo se llevó a cabo de forma fluida y eficiente; ha sido un verdadero placer trabajar con ellos”.
Gracias a su alto grado de automatización y a la integración del mantenimiento predictivo, la planta de BZB está preparada para alcanzar una excelencia operativa a largo plazo. Para STADLER, el proyecto es un escaparate tecnológico y un potente símbolo de continuidad que enlaza la primera planta llave en mano de la compañía en España con la próxima generación de instalaciones inteligentes y digitalizadas.









