La operación “Custos Viridis”, coordinada por Europol y desarrollada en 71 países durante 2025, ha permitido incautar más de 127.000 toneladas de residuos y desarticular decenas de redes criminales vinculadas al mercado ilegal de desechos y gases refrigerantes.
El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) ha liderado una operación policial de alcance mundial contra el tráfico ilícito de residuos que se ha saldado con cientos de detenidos y la incautación de miles de toneladas de materiales gestionados ilegalmente. La iniciativa, denominada Operación Custos Viridis y coordinada por Europol, se desarrolló durante 2025 con la participación de 71 países y diversas organizaciones internacionales.
La ofensiva policial se enmarca en la prioridad europea contra los delitos medioambientales impulsada por la plataforma EMPACT, donde la Guardia Civil ejerce como organismo impulsor. En España, el protagonismo operativo ha recaído en el SEPRONA, que ha ejecutado numerosas actuaciones contra redes dedicadas al comercio ilegal de residuos y al mercado ilícito de gases refrigerantes.
Las investigaciones apuntan a que el tráfico ilegal de residuos se ha consolidado como un fenómeno de dimensión global, articulado mediante circuitos paralelos que permiten el traslado irregular de desechos urbanos e industriales entre continentes.
Estas redes recurren con frecuencia a falsificación documental y fraude administrativo para trasladar materiales potencialmente peligrosos, lo que genera impactos ambientales significativos y riesgos para la salud pública. Entre las tendencias detectadas destacan el aumento del comercio ilegal de gases refrigerantes procedentes de Asia y la exportación irregular desde la Unión Europea de vehículos al final de su vida útil (VFU), textiles y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) hacia países de África, Asia e Iberoamérica.
337 detenidos
La operación internacional ha permitido dimensionar la magnitud económica y logística de este mercado criminal. En total, las autoridades participantes realizaron 1.048 inspecciones a nivel mundial que derivaron en 337 detenciones.
Asimismo, se incautaron 127.149 toneladas de residuos con un valor estimado de mercado cercano a los 31 millones de euros. Entre los materiales intervenidos figuran 602 toneladas de agentes contaminantes, como mercurio, productos fitosanitarios y gases de efecto invernadero.
Las actuaciones también permitieron intervenir cerca de 10 millones de euros en efectivo y cuentas bancarias, además de 130 vehículos y diversos bienes vinculados a las redes investigadas.
España, punto clave en los flujos de residuos
Dentro de este escenario internacional, España desempeña un papel estratégico al actuar como país de origen, tránsito y destino de diferentes flujos de residuos. En este contexto, el SEPRONA ha desarrollado 23 operaciones específicas contra el tráfico ilícito de residuos y el mercado ilegal de gases refrigerantes.
Las investigaciones han derivado en la detención o investigación de 41 personas y en la detección de la gestión irregular de más de 77 toneladas de residuos. Además, se localizaron 250 vehículos importados ilegalmente y se detectaron falsificaciones en más de 3.000 certificados de descontaminación de vehículos.
Los agentes también intervinieron 5.400 kilos de gases refrigerantes de efecto invernadero comercializados al margen de la normativa.
Las autoridades han identificado varios nodos logísticos clave para estos movimientos, entre ellos los puertos de Puerto de Algeciras, Puerto de Barcelona, Puerto de Valencia y Puerto de Santander, así como los pasos fronterizos de Irún y La Junquera.
Cooperación internacional
La lucha contra este tipo de delitos requiere un refuerzo de la cooperación internacional y de los sistemas de trazabilidad en toda la cadena de gestión de residuos, según subrayan las autoridades implicadas.
En este contexto, la Guardia Civil organiza estos días en Madrid unas jornadas internacionales sobre tráfico ilícito de residuos y delitos medioambientales con la participación de expertos de Europol, Interpol y Naciones Unidas.
Durante el encuentro se analizan nuevas herramientas para combatir estos delitos y fenómenos emergentes como la denominada “bomba de humo”, consistente en el abandono de residuos textiles en naves alquiladas, o la reiteración de incendios en plantas de tratamiento como forma de gestión negligente de residuos.








