Restaurado un enclave degradado activo durante dos décadas mediante soluciones técnicas de sellado, control de lixiviados y captación de biogás, con seguimiento ambiental previsto durante 30 años.

Concluyen las labores de sellado del vertedero de Torremolinos
Las labores de sellado del vertedero de Torremolinos han concluido

La Junta de Andalucía ha finalizado las obras de sellado del vertedero de Torremolinos (Málaga), una actuación que ha supuesto una inversión de más de 8,6 millones de euros y que se ha desarrollado durante más de tres años sobre una superficie superior a los 98.000 metros cuadrados.

El emplazamiento, situado en la Sierra de Torremolinos, operó entre 1990 y 2011 como punto de vertido de residuos urbanos sin autorización ambiental. Tras el cese de la actividad, el espacio no fue clausurado adecuadamente, lo que derivó en problemas como la generación incontrolada de lixiviados, la infiltración de aguas pluviales y la emisión de gases procedentes de la descomposición de residuos.

La intervención ha abordado de forma integral estos impactos mediante la estabilización del terreno y la reorganización de los residuos, especialmente en un entorno próximo al núcleo urbano y localizado en un frente de cantera abandonado. El sellado se ha ejecutado con una cobertura multicapa que combina barreras geológicas y sintéticas —incluida una lámina de polietileno de alta densidad y una capa de arcilla— para impedir la entrada de agua y controlar la emisión de biogás.

El proyecto incorpora también sistemas de drenaje para canalizar las aguas de escorrentía y evitar su contacto con los residuos, así como infraestructuras de captación de gases basadas en pozos verticales y bioventanas que favorecen la oxidación del metano. Estas medidas buscan reducir tanto el riesgo de contaminación de suelos y aguas como las emisiones de gases de efecto invernadero.

Además, se ha llevado a cabo la revegetación del área mediante especies autóctonas, con la plantación de 800 adelfas y la siembra de más de 1.000 kilogramos de semillas, con el objetivo de favorecer la integración paisajística y la recuperación de la biodiversidad.

La actuación se ha estructurado en dos áreas: el vaso original del vertedero, de más de 61.000 metros cuadrados, y un segundo vaso de más de 37.000 metros cuadrados destinado a albergar los residuos reubicados durante las obras. Esta redistribución ha permitido mejorar la estabilidad global del conjunto y facilitar su sellado definitivo.

De acuerdo con la normativa vigente, el proyecto incluye un plan de vigilancia y control con una duración mínima de 30 años, orientado a supervisar la evolución del sellado, el funcionamiento de los sistemas instalados y la ausencia de afecciones ambientales a largo plazo.

La actuación ha sido cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) 2021-2027 y se enmarca en la estrategia autonómica de recuperación de espacios degradados. Desde 2019, la Junta de Andalucía ha destinado 31,7 millones de euros al sellado de vertederos en la comunidad, dentro del Plan Integral de Residuos de Andalucía (PIREC 2030).

En paralelo, el Ayuntamiento de Torremolinos ha recibido una subvención cercana a los 500.000 euros para el desarrollo de un proyecto de reforestación y regeneración ambiental del espacio sellado, con el objetivo de transformarlo en un parque periurbano. Asimismo, el municipio ha sido beneficiario de ayudas por valor de casi 494.000 euros para la implantación de la recogida separada de biorresiduos, financiadas con fondos europeos NextGenerationEU.

La intervención en Torremolinos se suma a otras actuaciones de sellado en la provincia de Málaga, donde se han destinado más de 10 millones de euros a la clausura de vertederos, así como a inversiones en infraestructuras ambientales y gestión de residuos en el conjunto de la comunidad autónoma.

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