Investigadores argentinos aseguran que puede ser incorporada en alimentos como pan, pizza y fideos, ayudando a paliar el déficit del mineral que puede afectar hasta a la mitad de los niños en el país.

Aprovechar la cáscara de huevo como fuente de calcio
La incorporación de la cáscara de huevo en la dieta podría contribuir a resolver la elevada insuficiencia en la ingesta de calcio entre los niños en Argentina. Foto: Cyta

La yema y la clara son los ingredientes clásicos del huevo utilizados en la cocina. Pero de acuerdo a investigadores de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), en Argentina, también sería posible usar la cáscara para contrarrestar el déficit de calcio que afecta hasta al 50% de los niños en el país.

Bajo la dirección del doctor Alfredo Rigalli, quien también fue presidente de la Asociación Argentina de Osteología y Metabolismo Mineral, los investigadores demostraron que la cáscara de huevo (que contiene unos dos gramos de calcio) resulta una fuente del mineral accesible, de bajo costo y de fácil preparación en el hogar.

La cáscara, además, se puede aprovechar directamente en los hogares, sin necesidad de costosos tratamientos. Así, los autores del estudio señalaron que se puede procesar moliendo la cáscara de huevo seca con un palo de amasar o cualquier otro instrumento del domicilio, y luego pasar el producto de la molienda por un colador pequeño para descartar las partes más grandes. El polvo resultante puede luego ser adicionado a diferentes alimentos, como pizzas o pan casero, lo cual no modifica la consistencia ni su sabor, según comprobó un panel de voluntarios. La única precaución es lavar y hervir la cáscara durante cinco minutos para prevenir la salmonelosis.

Otra forma de aprovechar la cáscara es disolverla en vinagre, un proceso que lleva aproximadamente 48 horas, y luego emplear el líquido para aliñar ensaladas o en el agua de guisos, polenta y fideos. Dado que el vinagre pierde su acidez habitual, no produce cambios en el gusto.

Una cáscara de huevo completa contiene aproximadamente 2 gramos de calcio, y el requerimiento diario de calcio para una persona adulta es de un gramo por día. “Esta necesidad puede ser fácilmente satisfecha con una dieta rica en productos lácteos; sin embargo, muchas personas no consumen lácteos en cantidad adecuada ya sea por intolerancia a la lactosa, elevado costo o simplemente porque no les gusta” , explicó a la Agencia CyTA Lucas Brun, médico y doctor en ciencias biomédicas, autor principal del estudio.

La incorporación de la cáscara de huevo en la dieta podría contribuir a resolver la elevada insuficiencia en la ingesta de calcio que, según distintos estudios, afecta a entre el 6 y el 21% de los menores de 2 años, y a entre un 28 y 49% de niños mayores en Argentina.

En el trabajo, publicado en “International Journal of Food Sciences and Nutrition”, también participaron Maela Lupo, Damián Delorenzi y Verónica Di Loreto.

Fuente:
CyTA

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