Numerosas organizaciones empresariales solicitan que la futura Ley de Economía Circular se base en el mercado interior para corregir la fragmentación existente en la gestión de residuos y mejorar el reciclaje en Europa.

Cerca de 70 asociaciones empresariales europeas han instado a la Comisión Europea y a los colegisladores a que la futura Ley de Economía Circular se base en el marco jurídico del mercado interior de la Unión Europea, con el objetivo de impulsar cambios estructurales en la gestión de residuos y facilitar la creación de un mercado único de materias primas secundarias.
En un comunicado conjunto, las organizaciones firmantes -relacionadas con el sector del envase y embalaje- señalan que el actual sistema de gestión de residuos en la UE continúa siendo “extremadamente fragmentado”, con diferencias significativas entre países tanto en resultados como en marcos regulatorios. Según el documento, cerca de la mitad de los Estados miembros aún depositan en vertedero más del 30% de sus residuos municipales, y en cuatro países esta cifra se sitúa entre el 60% y el 80%.
En materia de reciclaje, el comunicado indica que solo nueve Estados miembros están en condiciones de cumplir el objetivo de reciclaje de residuos municipales fijado para 2025, lo que, a juicio de las asociaciones, refleja limitaciones estructurales y diferencias en la planificación, la financiación y la aplicación de la normativa.
Las entidades consideran que la reciente revisión específica de la Directiva marco de residuos no ha resuelto estos problemas de fondo, y apuntan que la nueva legislación representa una oportunidad para establecer normas comunes que permitan a todos los Estados miembros avanzar hacia los objetivos de economía circular, no solo a los países más avanzados. También sostienen que la falta de armonización normativa constituye una barrera para el funcionamiento del mercado único, con implicaciones ambientales, económicas y geopolíticas, al aumentar la dependencia de recursos externos.
En este contexto, las asociaciones defienden que la futura ley se base en el artículo 114 del Tratado de Funcionamiento de la UE, relativo al mercado interior, en lugar de otras bases jurídicas centradas exclusivamente en la protección ambiental. Según el comunicado, un enfoque basado en el mercado interior permitiría establecer reglas armonizadas y reducir la incertidumbre jurídica, contribuyendo a acelerar la transición hacia una economía circular y climáticamente neutra.
El documento cuenta con el respaldo de organizaciones de sectores como el envasado, los plásticos, el papel, el vidrio, el aluminio, los bienes de consumo, la distribución y los sistemas de responsabilidad ampliada del productor, entre otros.







