El Parlamento Europeo (PE) aprobó el pasado martes la inclusión de doce nuevos componentes químicos en la lista de sustancias que suponen un riesgo para la contaminación de las aguas de superficie (ríos y lagos). La nueva norma, acordada con los Estados miembros, impone límites para la concentración de estos químicos en el medio acuático. Además, introduce una «lista de alerta» con sustancias potencialmente peligrosas. Esta lista incluye, por primera vez, tres componentes farmacéuticos.

La Eurocámara amplía la lista de sustancias contaminantes de ríos y lagos
La norma aprobada impone límites a la concentración de químicos en el medio acuático. Foto: Residuos Profesional

“La política de aguas es una política a largo plazo. Los ciudadanos deben tener acceso al agua potable. Desafortunadamente, los estudios muestran que falta un largo camino por recorrer para alcanzar unos niveles mínimos de calidad medioambiental en ríos y lagos«, explicó durante el debate el eurodiputado austríaco Richard Seeber (PPE), encargado de la ponencia de este texto durante su tramitación parlamentaria. El acuerdo con el Consejo fue adoptado por 646 votos a favor, 51 en contra y 14 abstenciones.

Nuevas sustancias contaminantes

La nuevo legislación subraya los riesgos que presentan tres sustancias farmacéuticas (los preparados hormonales etinilestradiol y estradiol, así como el diclofenaco, utilizado en medicamentos para aliviar el dolor), y exhorta a la Comisión Europea a que elabore una estrategia para evaluar los posibles riesgos de estas sustancias para el medio acuático.

Estándares de calidad medioambiental más estrictos

Los niveles máximos de concentración de las nuevas sustancias se aplicarán a partir de 2018, con el objetivo de lograr un buen estándar de calidad de las aguas de superficie de aquí a 2027. Los Estados miembros deberán enviar sus planes a la Comisión antes de 2018 para lograr este objetivo.

Los niveles máximos de concentración para las sustancias que ya formaban parte de la normativa se incluirán en los Planes Hidrológicos de Cuenca de 2015, con el fin de alcanzar unos altos estándares de calidad para 2021.

Contexto

La normativa sobre calidad de las aguas determina la concentración máxima de una sustancia o de un grupo de sustancias contaminantes en el agua, los sedimentos (sustancias que arrastra el agua y que se acumulan en el fondo de los ríos) o en la biota (todos los organismos vivos que se encuentran en los sedimentos).

Los Estados miembros son los encargados de establecer los niveles de concentración máxima de estas sustancias a través de los Planes Hidrológicos de Cuenca.

El texto aprobado este martes modifica la directiva marco del agua y la directiva sobre estándares de calidad medioambiental de las aguas.

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