La nueva instalación de la Universidad de Birmingham permitirá recuperar materiales críticos con hasta un 90% menos de emisiones de CO₂ y reducir la dependencia de importaciones.

La Universidad de Birmingham, en Reino Unido, ha inaugurado en el área metropolitana de West Midlands una nueva instalación para la separación y el reciclaje de imanes de tierras raras, una infraestructura que refuerza la capacidad del Reino Unido en la gestión circular de materiales críticos y contribuye a reducir su dependencia de las importaciones de metales estratégicos.
La planta, ubicada en el Tyseley Energy Park de Birmingham, utiliza un proceso innovador basado en hidrógeno —conocido como Hydrogen Processing of Magnet Scrap (HPMS)— desarrollado por investigadores de la propia universidad. Esta tecnología permite extraer imanes de tierras raras de productos al final de su vida útil sin necesidad de desmontarlos completamente, transformando residuos complejos en una fuente secundaria de materias primas para la fabricación de nuevos imanes, aleaciones y metales.
Los imanes de tierras raras son considerados minerales críticos por su papel esencial en sectores como la energía eólica, el vehículo eléctrico, la robótica, la electrónica, los equipos médicos y diversas aplicaciones industriales. Su demanda se prevé creciente en paralelo a la electrificación y al despliegue de tecnologías bajas en carbono.
La instalación supone un salto desde la fase piloto a la producción a escala comercial. Mientras que las plantas de prueba manejaban lotes de entre 50 y 100 kilogramos, la nueva infraestructura puede recuperar más de 400 kilogramos de aleación de tierras raras por lote y alcanzar una capacidad anual de hasta 100 toneladas en un solo turno, ampliable a más de 300 toneladas con operación en múltiples turnos. Según la universidad, los imanes producidos mediante este proceso presentan un impacto ambiental y un coste significativamente inferiores a los asociados a la producción primaria a partir de minería.
Además, el reciclaje de imanes procedentes de residuos como discos duros, motores eléctricos, aerogeneradores, actuadores robóticos, bombas o equipos electrónicos permite reducir las emisiones de CO₂ en torno a un 90% en comparación con la producción convencional a partir de materias primas vírgenes.
La puesta en marcha de la planta coincide con la actualización de la estrategia británica de minerales críticos (Vision 2035: Critical Minerals Strategy), publicada por el Gobierno del Reino Unido en noviembre de 2025, que subraya la necesidad de fortalecer las cadenas de suministro nacionales mediante reciclaje, innovación tecnológica y colaboración público-privada. En este contexto, la instalación de Birmingham se plantea como un paso intermedio hacia un complejo de mayor escala previsto en el mismo emplazamiento.
El proyecto ha contado con una inversión de 4,5 millones de libras, financiada principalmente por Innovate UK a través del programa Driving the Electric Industrialisation Centres (DER-IC), con apoyo adicional de programas como Innovate Climate, EPSRC, el Advanced Propulsion Centre y fondos europeos Horizon. La iniciativa se enmarca en los objetivos de descarbonización industrial y desarrollo de cadenas de suministro para tecnologías limpias.
Las tecnologías de reciclaje desarrolladas por el Magnetic Materials Group de la Universidad de Birmingham han sido licenciadas en exclusiva a la empresa HyProMag, actualmente propiedad al 100% de Maginito Ltd, filial de la compañía Mkango Resources. La planta funcionará como instalación de acceso abierto para la industria, facilitando la transferencia de conocimiento y la escalabilidad comercial del proceso.
Con esta infraestructura, el Reino Unido recupera la producción de imanes sinterizados de tierras raras por primera vez en más de dos décadas, reforzando un enfoque de economía circular orientado a la valorización de residuos, la seguridad de suministro de materiales críticos y la reducción de la huella ambiental asociada a la transición energética.







