La entidad cuestiona el desistimiento acordado por el Ayuntamiento tras la adjudicación de un lote en 2025 y señala posibles efectos sobre la seguridad jurídica y libre concurrencia en la gestión de residuos textiles.

Recogida de residuos textiles

La Fundación Humana ha interpuesto dos recursos contra la decisión del Ayuntamiento de Gijón de desistir del procedimiento de adjudicación del contrato de recogida de ropa usada en la ciudad, tras haber resultado adjudicataria de uno de los lotes en agosto de 2025. La organización considera que la anulación del proceso puede tener consecuencias para la libre competencia y la estabilidad jurídica en el ámbito de la gestión de residuos textiles.

El contrato fue licitado por la Empresa Municipal de Servicios de Medio Ambiente Urbano de Gijón (Emulsa) mediante procedimiento público y dividido en dos lotes. El lote 1, reservado a empresas de inserción y centros especiales de empleo, fue adjudicado a Insertega, mientras que el lote 2, abierto a cualquier entidad que cumpliera los requisitos, fue adjudicado a Humana el 1 de agosto de 2025 tras obtener la mayor puntuación técnica y económica.

El 14 de agosto, Cáritas Koopera Astur, que gestionaba el servicio desde 2014 en virtud de un convenio municipal, presentó un recurso de alzada solicitando la exclusión de las adjudicatarias por supuestos incumplimientos de los pliegos. Según afirma Humana en un comunicado, los servicios técnicos de Emulsa y asesoramiento jurídico externo concluyeron que no existían irregularidades que justificaran la anulación del contrato.

Posteriormente, y ya fuera del plazo previsto para resolver el recurso, la asesoría jurídica municipal emitió un informe solicitado por la alcaldía que, si bien desestimaba el recurso presentado, señalaba posibles defectos en los pliegos de la licitación. A partir de este informe, la alcaldesa, Carmen Moriyón, instó a Emulsa a desistir del procedimiento, lo que derivó en la anulación de la adjudicación.

Entre los aspectos señalados en el informe jurídico se encuentran la definición del objeto contractual, la posible obligación de venta de ropa en el municipio, la configuración del equilibrio económico del contrato y los requisitos de solvencia. Humana sostiene que estos elementos no fueron impugnados durante el proceso de licitación y que no tendrían entidad suficiente para justificar el desistimiento.

Finalmente, el acuerdo de desistimiento se hizo público el 15 de enero de 2026. Como consecuencia, el contrato adjudicado no llegó a formalizarse y el servicio continúa prestándose sin un nuevo contrato resultante de la licitación anulada.

Reserva del mercado a entidades de inserción

Desde la entidad adjudicataria se advierte de que este caso trasciende el ámbito local y podría incidir en el desarrollo del mercado de recogida separada de textiles, especialmente en el contexto de aplicación de la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que establece determinadas reservas de mercado para entidades de inserción en algunos supuestos.

Humana señala que la estabilidad de los procedimientos de contratación pública resulta clave para garantizar la concurrencia competitiva y la inversión en infraestructuras vinculadas a la reutilización y reciclaje textil. La organización confía en que los recursos presentados permitan aclarar la situación jurídica del expediente.

Por su parte, el Ayuntamiento no ha formalizado hasta la fecha una resolución expresa sobre el recurso de alzada interpuesto en agosto, cuyo plazo legal máximo de resolución era de tres meses.

El caso se produce en un momento de transformación del sector, marcado por la obligatoriedad de la recogida separada de residuos textiles y por la creciente profesionalización de los operadores que participan en su gestión.

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