Según los datos facilitados por el operador del sistema, el 75% de los consumidores respalda el SDDR, destacando como principales beneficios la reducción de residuos abandonados y la mejora de la calidad del reciclaje.
El Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) de Austria ha cerrado su primer año de implantación con resultados que confirman su rápida consolidación. Desde su entrada en vigor a escala nacional el 1 de enero de 2025, el sistema ha logrado recuperar más de 1.200 millones de botellas de PET y latas de aluminio de un solo uso, según datos del operador nacional EWP Recycling Pfand Österreich.
El modelo austriaco aplica un depósito de 0,25 euros a envases de bebidas de entre 0,1 y 3 litros, una de las cuantías más elevadas de Europa. Pese al ambicioso calendario de implantación, el sistema se desplegó de forma homogénea en todo el país tras un proceso de preparación iniciado en 2023, con la publicación de la normativa definitiva en septiembre de ese año.
Los primeros indicadores reflejan un elevado grado de aceptación social. Según los datos facilitados por EWP, el 75% de los consumidores respalda el sistema, destacando como principales beneficios la reducción de residuos abandonados y la mejora de la calidad del reciclaje. Las devoluciones semanales se han estabilizado en un rango de entre 7 y 9 millones de envases, lo que evidencia un alto nivel de participación ciudadana y un funcionamiento operativo estable.
En términos de rendimiento, el sistema alcanzó los 1.000 millones de envases retornados a finales de octubre y superó los 1.200 millones un mes después. El operador prevé cerrar el ejercicio con una tasa de retorno del 80%, objetivo alineado con las exigencias europeas, cuyos datos definitivos se darán a conocer en enero.
Tras este primer año, el SDDR entra ahora en una nueva fase centrada en la optimización del sistema. Entre las prioridades se encuentran la mejora de la comodidad para el usuario, el refuerzo de la accesibilidad y una mayor labor informativa para diferenciar el actual modelo de depósito del sistema de reciclaje previo. EWP contempla ampliar los puntos de recogida manual para facilitar la participación de pequeños comercios, estudiar la implantación de puntos de retorno públicos y habilitar contenedores específicos para la donación de envases con fines sociales.
La prevención del fraude constituye otro de los ejes del sistema. EWP cuenta con un equipo especializado que trabaja en coordinación con los comercios para detectar y perseguir intentos de fraude, con el objetivo de preservar la integridad del sistema.
Desde el punto de vista tecnológico, el funcionamiento del SDDR se apoya en una plataforma digital a escala nacional proporcionada por Sensoneo, socio tecnológico del sistema. La solución permite altos niveles de automatización y trazabilidad, y ha contribuido a un arranque sin incidencias significativas. Austria se suma así a otros países europeos que han apostado por infraestructuras digitales avanzadas para garantizar la eficiencia y la transparencia de los sistemas de depósito.
Con estos resultados, el SDDR austriaco se posiciona como una referencia reciente en la implantación de sistemas de depósito a gran escala, en un contexto europeo marcado por el refuerzo de las políticas de economía circular y la necesidad de aumentar las tasas de recogida y reciclaje de envases de bebidas.








