El proyecto POSSIBLE, desarrollada junto a MA y la Universidad de Bérgamo, demuestra la viabilidad de reincorporar residuos de PU rígido y PU reforzado con fibra de vidrio en nuevos procesos productivos mediante tecnologías compatibles con líneas industriales existentes.
La compañía italiana de plantas de procesamiento Cannon ha anunciado la presentación de los resultados del proyecto POSSIBLE, centrado en el reciclaje mecánico de poliuretano (PU) rígido y de composites de PU reforzado con fibra de vidrio (GFRP), durante la feria JEC World 2026, que se celebrará del 10 al 12 de marzo en París. La iniciativa ha sido desarrollada en colaboración con el transformador de PU MAP y la Universidad de Bérgamo, con cofinanciación del plan estratégico italiano vinculado a los fondos europeos NextGenerationEU.
El proyecto POSSIBLE —acrónimo de PrOduce SuStainabLE Industrial Bodies— aborda uno de los principales retos en la gestión de residuos de materiales termoestables: su reciclabilidad al final de la vida útil. Según datos de la empresa, los termoestables representan aproximadamente el 12% de la producción mundial de plásticos, con más de 40 millones de toneladas anuales, de las cuales cerca de 17 millones corresponden a espumas de poliuretano.
La estructura reticulada de estos materiales, responsable de su estabilidad térmica y mecánica, impide su reprocesado mediante fusión, lo que limita las opciones de reciclaje y ha favorecido históricamente su eliminación en vertedero o mediante incineración.
Frente a las rutas de reciclaje químico, aún mayoritariamente en fase experimental o con limitaciones de coste e integración industrial, el proyecto POSSIBLE se ha centrado en una estrategia de reciclaje mecánico orientada a la reincorporación directa de residuos de PU rígido —tanto puros como reforzados con fibra de vidrio— en nuevas formulaciones. El objetivo ha sido desarrollar soluciones compatibles con sistemas industriales de alta presión ya implantados en la industria del poliuretano.
Dos enfoques complementarios
Durante el proyecto se exploraron dos enfoques complementarios. El primero consiste en la transformación de residuos de espuma rígida en polvos micrométricos, diferenciados en fracciones finas (con partículas mayoritariamente inferiores a 75 µm) y más gruesas (entre 300 y 500 µm). Estos polvos se dispersan en el poliol para formar una suspensión que puede incorporarse como componente líquido mediante cabezales de mezcla. Las pruebas realizadas permitieron introducir hasta un 20% en peso de polvo sobre la corriente de poliol —equivalente aproximadamente a un 5% del total de la espuma— manteniendo la estabilidad del sistema incluso con viscosidades superiores a 10.000 mPa·s.
Los análisis posteriores mostraron paneles homogéneos y una distribución uniforme del material reciclado. La conductividad térmica se incrementó en torno a un 4% respecto a la referencia, lo que, según los datos aportados, permitiría conservar prestaciones de aislamiento aceptables con contenidos reciclados del 3% en la espuma.
La segunda vía desarrollada se basa en la obtención de granulado a partir de residuos de poliuretano rígido y composites PU-GFRP. Este material se introduce como carga sólida directamente en el flujo de mezcla mediante la tecnología Interwet-LFI (inyección de fibra larga) patentada por Cannon. Para la alimentación del granulado se evaluaron distintos sistemas, incluyendo transporte neumático en lecho fluidizado y transportadores de tornillo flexible. Según la información facilitada por la compañía, este último mostró mayor versatilidad y estabilidad operativa, permitiendo caudales desde pocos gramos hasta más de 100 g/s sin fenómenos de pulsación o formación de bóvedas.
Con esta configuración se produjeron paneles con hasta un 40% en peso de granulado reciclado, manteniendo una distribución uniforme en el espesor del material. La compañía señala que las pruebas realizadas evidencian la posibilidad de integrar el reciclaje de poliuretano rígido y GFRP en líneas de producción existentes sin modificaciones sustanciales en las formulaciones ni en los procesos, transformando el residuo en materia prima secundaria dentro del propio ciclo productivo.
Valorización interna de residuos
Desde la perspectiva de la gestión de residuos industriales, el proyecto aporta un caso práctico de valorización interna (closed-loop) para materiales termoestables, tradicionalmente considerados de difícil o nula reciclabilidad. Además de reducir la dependencia de vertedero e incineración, el enfoque podría contribuir a mejorar la eficiencia en el uso de recursos en sectores como la automoción, la construcción o la fabricación de equipamientos técnicos, donde las espumas rígidas de PU y los composites GFRP desempeñan un papel relevante en términos de aislamiento y resistencia estructural.
Tras la fase de investigación, Cannon ha indicado que trabaja actualmente en soluciones comercialmente viables para el reciclaje de PU y GFRP que podrían llegar al mercado en un futuro próximo.








