La federación internacional sostiene que las medidas sobre las exportaciones de chatarra de aluminio no están justificadas y podrían afectar negativamente a toda la cadena de valor del reciclaje en la UE.

chatarra de aluminio

La Oficina Internacional del Reciclaje (BIR, por sus siglas en inglés) ha trasladado oficialmente a la Comisión Europea su posición en el marco de la consulta sobre una posible introducción de medidas comerciales aplicables a la chatarra de aluminio. La organización ha manifestado su pleno respaldo a la contribución presentada por Recycling Europe y por el conjunto de recicladores europeos.

En su respuesta, BIR subraya que, si bien el sector apoya los objetivos de la Unión Europea en materia de economía circular y descarbonización, la imposición de restricciones a la exportación o de barreras comerciales resulta innecesaria y conlleva el riesgo de generar consecuencias no deseadas a lo largo de toda la cadena de valor.

Según la federación, los propios datos de seguimiento de la Comisión no evidencian la existencia de una “fuga estructural” de chatarra de aluminio. Por el contrario, los actuales volúmenes de exportación reflejan el funcionamiento de un mercado en el que la UE genera más chatarra de aluminio de la que las fundiciones domésticas pueden absorber, tanto desde el punto de vista técnico como económico.

BIR advierte de que limitar estos flujos no incrementaría la disponibilidad de material dentro del mercado europeo, sino que provocaría distorsiones y una caída de los precios del metal reciclado, poniendo en riesgo la viabilidad económica de las operaciones de reciclaje. Esta situación, añade, reduciría los incentivos para la recogida y desalentaría las inversiones necesarias para cumplir los objetivos de reciclaje fijados por la UE.

La organización también alerta del peligro de que un material actualmente valioso se convierta en una carga financiera, aumentando el riesgo de flujos de residuos abandonados o mal gestionados. En este contexto, BIR defiende un enfoque basado en evidencias y orientado a soluciones positivas, como la reducción de los costes energéticos, la armonización normativa y el impulso al uso de contenido reciclado.

No obstante, en caso de que la Comisión decida avanzar con algún tipo de intervención, BIR insiste en que cualquier medida debería ser estrictamente temporal, de alcance limitado y contar con cláusulas de emergencia sólidas que protejan el empleo y los niveles de inversión del sector.

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